Hoy quiero hacerme eco de un conmovedor relato: la historia
de un adolescente que fue obligado por su madre a acusar a su padre de maltrato, y hoy
que es un joven de 23 años, ha podido darse cuenta y reflexionar sobre las
consecuencias que la manipulación de su madre ocasionó a su padre y al él mismo. Admirable la valentía de este joven que ha dado a conocer el drama familiar que supone "las falsas denuncias" amparadas por las Instituciones, cuyo deber es velar por la verdad y la justicia, y proteger los derechos de los niños, su bienestar y su salud emocional y mental.








