miércoles, 19 de febrero de 2014

Mundos del planeta

3 hombres trabajan en una mina de oro al sur de Sudán.

El planeta tierra, el mundo que habitan los hombres, no es un mundo, son muchos mundos. Mundos marcados por las tragedias y las injusticias, por los estatus sociales, o sea, por el dinero: «tanto tienes, tanto vales». El poder no está en ser sino en tener y el que más tiene es el que manda, amordaza y maltrata…

A Europa se le conoce por el primer mundo porque ha sido la descubridora de otros mundos. Esos mundos ya existían y su gente vivía tranquila sin pretender salir más allá de sus fronteras, pero allá llegan los descubridores, a perturbar y avasallar, ultrajando y expoliando. Los relatos desgarrados de las víctimas martirizadas por esos salteadores son estremecedores; espeluznantes crímenes contra la humanidad se cometieron y se sigue cometiendo. El mundo civilizado se ha aprovechado de los mundos de los que ha abusado.

sábado, 15 de febrero de 2014

La rosa blanca

Una rosa blanca.


La niña iba creciendo y dejaba atrás su dulzura. Su carácter fue cambiando, a más años más déspota y soberbia. No se dejaba orientar ni aconsejar de su madre porque, según ella, no era quién para meterse en su vida. Su intransigencia la conducía al histerismo y en la casa no se podía controlar, sin límites faltaba al respeto y la convivencia se hacía imposible.

Su rostro fue adquiriendo dureza, su mirada fría inquietaba y se convirtió en un ser tan hermético que sus cosas eran sus cosas… En la casa todos eran sus enemigos y los culpaba de sus malas formas. Ella siempre tenía razón y tenía que defenderse de tanta injusticia que la sacaban de quicio. Ahora que para la calle tenía otra cara, siempre iba de víctima, se ganaba a la gente con zalamería y mentiras, era una actriz tragicómica. Era un ser que ni vivía ni dejaba vivir. Al tratarla daba una imagen que nada tenía que ver con la realidad, no se entendía que yendo de listísima fuera tan parásito, dependía de la madre para todo y aunque la madre le decía que el mundo era grande para que buscara un lugar donde estar a su aire, ella parecía gozar haciendo sufrir a su madre.

sábado, 8 de febrero de 2014

Voy…


Voy…
a donde el corazón me lleve.
Un camino abierto a lo infinito.
Un mar azul con caracolas.
Un cielo de estrellas y luceros.
Un campo verde y amapolas.

Corazón de alas libres
lléveme a donde me lleve…
Habrán sueños en mi almohada,
ángeles que los velen.
Albas con esperanza.
Ocasos resplandecientes.

La noche como la aurora
se llenará de colores.
Espejos con luz de nácar…
a donde el corazón me lleve.

Huertos urbanos

Grupo de vecinos en el huerto del barrio.

Hace un par de años que la ciudad de la Palmas de Gran Canaria ha puesto de moda ‘los huertos urbanos’. Los medios de comunicación se hacen eco del innovador proyecto del Ayuntamiento capitalino con titulares como: «Los huertos urbanos tomarán la capital como espacios ecológicos». La ecología es la ciencia que estudia a los seres vivos y su ambiente; respetar y no dañar el medio ambiente es el objetivo pero, al ciudadano le surge preguntas por la puesta en escena de tanto huerto urbano. ¿La finalidad es beneficiar?

sábado, 1 de febrero de 2014

Un hombre de paz

Mahatma Gandhi.

Mohandas Karamchand Gandhi nació el 2 de octubre de 1869 en Porbandar, una ciudad costera del pequeño estado principesco de Kathiawar, actualmente en el estado de Guyarat (India). Su familia era de la casta vaisia (comerciante). Fue el hijo de Karamchand Gandhi, el Diwan (primer ministro) de Porbandar. Su madre, Putlibai, la cuarta esposa de su padre, tuvo una gran influencia en su niñez, cuando Gandhi aprendió a muy temprana edad a no hacer daño a ningún ser viviente, a ser vegetariano, a ayunar para purificarse y a ser tolerante de otros credos religiosos. Fue el menor de tres hermanos, dos varones y una mujer.