domingo, 3 de agosto de 2014

Dos almas y un solo sentir

Dos hermanas comparten sus vivencias a la puesta del sol.


El ejercicio del escritor es llenar de historias páginas en blanco. Los relatos y las novelas se nutren de la ficción y de la vida real que nos toca vivir, unas veces en carne propia y otras en carne ajena, pero para contarlo mejor hacerlo en primera persona. El diálogo es más íntimo y directo. Entre el escritor y el lector existe una línea imaginaria que los conecta y al narrar o relatar cualquier acontecimiento o historia tiene que existir la cercanía e intimidad entre el escritor y el lector —un tú a tú—, para que sea más personal, ya que las historias personales nos sensibilizan y conectan directamente con las emociones.

Willian Shakespeare decía: «Yo siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele». La vida es corta, por eso ama la vida, sé feliz y siempre sonríe. Sólo vive para ti y recuerda: antes de hablar, escucha; antes de discutir, respira; antes de criticar, examínate; antes de escribir, piensa; antes de herir, siente; antes de odiar, ama; antes de rendirte, intenta; antes de morir, ¡VIVE!

viernes, 1 de agosto de 2014

La mariposa

Un hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevó a su casa para poder ver el momento mágico de salir la mariposa del capullo.

Un día notó un pequeño orificio y entonces se sentó a observar como la mariposa se esforzaba por abrir el capullo para volar libremente.

El hombre notaba que la mariposa luchaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que parecía haber cesado su forcejeo, como si se hubiese agotado en el intento. Era como si se hubiera atascado, entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó el agujero para hacerlo más grande y por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre expectante esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblaran y se extendieran lo suficiente para emprender el vuelo. Pasaba el tiempo y la mariposa no levantaba el vuelo, pero con sus alas deforme su cuerpo solamente pudo arrastrarse en círculos, porque todavía no había terminado su proceso de formación. Las alas de la mariposa no estaban preparada para volar y nunca pudo volar.

Lo que el hombre en su bondad no entendió, fue que queriendo ayudar, adelantó un proceso natural de tiempo y esfuerzo necesarios, para conseguir la formación y fortaleza de las alas para enfrentarse a la vida.

En la vida, todo proceso requiere su tiempo. La metamorfosis es un proceso lento pero hermoso. La apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, es la forma en que la naturaleza va generando fluidos para que el cuerpo y las alas de la mariposa maduren, crezcan y se fortalezcan para echar a volar.
Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud.