sábado, 26 de noviembre de 2016

Perdurar en el tiempo

Si sientes, que después de cada noche saldrá el día.
Si piensas, que después de haber llorado tanto vendrá tu recompensa.
Si decides, levantarte después de cada caída.
Si piensas que siempre hay algo o alguien por quien luchar.
Si lamentas, haber perdido un amor,
nunca olvides que por algo pasan las cosas.
Si en el mundo hay más penas que alegrías, nunca bajes los brazos a la esperanza.
Si la vida no es color de rosa como pensabas, trata de mezclar los colores, para que formen una sola palabra, Amor, que perdurará por siempre, porque sólo el auténtico amor en las relaciones familiares y de amistad perdurará en el tiempo.

domingo, 20 de noviembre de 2016

No llores si me amas

No llores si me amas…
¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo!
¡Si pudieras oir el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos!
¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes,
los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso!
¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo,
a belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!
Cómo! ¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme; cuando la muerte venga a romper las ligaduras,
como ha roto las que a mí me encadenaban,
y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce,
tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a ver a aquel que te amaba y que siempre te ama,
y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme, pero transfigurado,
extático y feliz, no ya esperando la muerte,
sino avanzando contigo,
que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida,
bebiendo con embriaguez a los pies de Dios
un néctar del cual nadie se saciará jamás.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas…
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
La muerte no es nada. No he hecho nada
más que pasar al otro lado.
Yo sigo siendo yo.
Tú sigues siendo tú.
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
Dame el nombre que siempre me diste.
Háblame como siempre me hablaste.
No emplees un tono distinto.
No adoptes una expresión solemne, ni triste,
sigue riendo de lo que nos hacia reír juntos.
Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.
Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue,
sin énfasis alguno, sin huella alguna de sombra.
La vida es lo que siempre fue: el hilo no se ha cortado,
¿Por qué habría de estar yo fuera de tus pensamientos?
¿sólo porque estoy fuera de tu vista?
No estoy lejos… tan solo a la vuelta del camino.
Lo ves, todo está bien…
Volverás a encontrar mi corazón, volverás a encontrar su ternura acendrada.
Enjuga tus lágrimas y no llores si me amas.
Con todo mi cariño, con toda tu alegría. San Agustín.

Gracias, San Agustín. Todos estos pensamientos me ayudan a soportar la ausencia de mis padres, pero si lloro es porque los amo. No puedo evitar el llanto, porque le quise le quiero y le querré, y solo espero encontrarme con ellos.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Teorías y creencias

Un reloj de arena con el tiempo agotado.

Teorías y creencias, según quién, sobre la vida después de la muerte...
¿Crees que haya vida después de la muerte? Si la idea de un final irremediable y definitivo te angustia, entonces considera estas creencias sobre el más allá.

Según algunos físicos cuánticos la vida crea al universo y no al revés. De acuerdo con esta concepción del mundo los cuerpos mueren, pero las consciencias siguen existiendo.

Según la imaginación del director Tim Burton cuando morimos seguimos viviendo en forma de fantasma, atrapados en una dimensión paralela de la que sólo un exorcista iconoclasta nos puede liberar.

viernes, 18 de noviembre de 2016

El genio y el zapatero

Erase una vez un genio que, disfrazado de mendigo, entró en la casa del zapatero y le suplicó:
—Hermano, no tengo ni una sola moneda pero mis pies están destrozados de caminar todo el día con estas sandalias rotas. ¿No podrías arreglármelas?
Y el zapatero le respondió:
—Yo también soy pobre y estoy harto de que todos vengan pidiéndome favores sin pagar ni una sola moneda.
Tras oírlo, el genio recuperó su apariencia original y le ofreció la ayuda que necesitase.
—¿Puede ser dinero? —pidió el humilde artesano.
—Sí, te daré 10 millones, pero sería a cambio de tus piernas —le sugirió.
Pero el pobre zapatero respondió impresionado:
—¿Para qué quiero yo ese dinero si no podría caminar ni desplazarme solo a ningún sitio?
—Entonces te daré 100 millones a cambio de tu manos —propuso el genio.
Pero el zapatero también rechazó la oferta:
—No podría comer solo, ni trabajar o jugar con mis hijos.
Y cuando el genio de la lámpara le prometió 1.000 millones por sus ojos, el artesano asustado, contestó:
—No podría soportar no ver jamás a mi familia y amigos…
Entonces, el genio le dijo:
—Hermano mío, con todo lo que posees puedes comprobar lo afortunado que eres y sin embargo, todavía sigues sin darte cuenta de ello.

martes, 1 de noviembre de 2016

Perdonar

¿Qué es el perdón?
El perdón es la paz que se aprende a sentir cuando, golpeados o heridos, renunciamos al derecho de enojarnos.
El perdón es para nosotros y no para el autor del insulto, se refiere a nuestra cura y no a la persona que nos hizo sufrir, ayuda a tener el mando de tus sentimientos, mejora tu salud física y mental.
El perdón es una opción. ¡Todos podemos aprender a perdonar!
El perdón es, intentar sobrellevar algo doloroso que pasó, es disculpar un mal comportamiento, no necesita ser experiencia religiosa o sobrenatural.
El perdón no es olvidar ni negar o minimizar el sufrimiento, no significa reconciliarse con el autor de la ofensa, es recuperar nuestro poder.
Perdonar es simplemente elegir ignorar, sin sufrir…