miércoles, 30 de diciembre de 2015

Te añoro (Hoy…)


Hoy es un día de esos días,
que las afiladas horas
me devoran lentamente.

Hoy me muerden los recuerdos.
Siento la piel de tus gestos.
Tu mirada verde y clara
se posa sobre mi frente
y tus manos artesanas
llenan de rizos mi pelo
rubio como los trigales.
Tú te mirabas en ellos.

Espero cada mañana
con añoranza tu verbo.
Mi alma aún está llena
de la siembra de tu aliento.
Esa fuerza es la mesana
para sostener mi cuerpo.



Añorando a mi madre… Editado por N.A.C.E., este poema ha sido publicado recientemente en la antología poética en homenaje a Luis Natera.

sábado, 26 de diciembre de 2015

El mejor regalo de Navidad

Como millones de niños en todo el planeta, a sus 7 años, Pablo estaba muy ilusionado porque en pocas horas recibiría la visita de Papá Noel. Cuando despertó en la mañana de Navidad y se acercó a revisar el calcetín que, a falta de árbol, estaba colgado en la pared, se puso muy triste al ver que no había ningún regalo para él.
Su padre estaba en el paro desde hacía mucho tiempo y con los ojos llorosos, no sabía cómo explicarle a Luis que ese año Papá Noel tampoco les visitaría. Se fundieron en un abrazo y el niño le preguntó:
—¿Papá Noel también se olvidó de ti?
—No, tranquilo, a mí me ha hecho un presente extraordinario, que eres tú. No estés triste, porque vamos a dar juntos uno de los mejores paseos de tu vida —respondió el padre.
Y así fue. Dirigieron sus pasos a un parque y allí pasaron todo el día, entre juegos y risas. Cuando regresaron a casa, Luis escribió una carta a Papá Noel pidiéndole que cada año le trajese lo mismo, disfrutar de la compañía de su padre sin mirar el reloj y olvidándose de todas las preocupaciones.
Cuando éste fue a darle el beso de buenas noches, leyó la carta y decidió que le dedicaría a Luis, su tiempo y su amor, cada día de su vida… ¡El mejor regalo del mundo!

jueves, 24 de diciembre de 2015

Navidad y «significados»

Árbol de navidad en el salón de un hogar.

Navidad significa nacimiento o natividad. Es la fiesta cristiana más sagrada e importante junto con la Pascua. La Navidad tiene su origen en una familia, la Sagrada Familia. Lo cual hace más sencillo identificarse con sus protagonistas. Tanto desde el punto de vista histórico, como desde una visión antropológica, la Navidad es fiesta de familia porque es en el seno de una familia donde Dios vino al mundo. Igual que es en el seno de una familia donde todos recibimos la vida, donde aprendemos a amarnos y respetarnos.
La Navidad es un recordatorio de cómo debemos amarnos todos los hombres. Es un tiempo para alabar y dar gracias a Dios por todo lo que nos da durante el año (salud, familia, amigos, alegría, ilusión, esperanza…) y que deseamos se repita en el nuevo año que comienza.

sábado, 12 de diciembre de 2015

El síndrome de Solomon

Un grupo de personas reunidas alrededor del fuego.


Formamos parte de una sociedad que tiende a condenar el talento y el éxito ajenos. En esa condena va oculta la envidia, esa mala arpía que corroe a quien la padece, y trata de hacerle la vida imposible a quien cree que le supera.

«La envidia es proteiforme. Sus manifestaciones más comunes son la crítica amarga, la sátira, la diatriba, la injuria, la calumnia, la insinuación pérfida, la compasión fingida, pero su forma más peligrosa es la adulación servil».
Ignacio Manuel Altamirano.

jueves, 10 de diciembre de 2015

La luz de Nelson Mandela

Después de 27 años en la cárcel y ser elegido en 1994 presidente electo de Sudáfrica, Nelson Mandela compartió con el mundo entero uno de sus pensamientos favoritos, escrito por Marianne Williamson:
Nuestro temor más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro temor más profundo es que somos excesivamente poderosos. Es nuestra luz, y no nuestra oscuridad, la que nos atemoriza. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres para no serlo? Infravalorándote no ayudas al mundo. No hay nada de instructivo en encogerse para que otras personas no se sientan inseguras cerca de ti. Esta grandeza de espíritu no se encuentra solo en algunos de nosotros; está en todos. Y al permitir que brille nuestra propia luz, de forma tácita estamos dando a los demás permiso para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, automáticamente nuestra presencia libera a otros.
Haz como Nelson, comparte luz y no vayas, llevado de tu envidia, apagando la luz de los demás.

martes, 8 de diciembre de 2015

Frases sobre el amor

Las grandes cosas crecen en silencio.

Hay que demostrar con obras lo que se cree con el corazón.

Si engañas a alguien, pierdes unos de los tesoros más grande de la vida. Pierdes la capacidad para confiar y sin confianza, el amor es imposible.

La pasión no necesariamente significa amor, por ello es mejor que predomine el amor en tu vida, porque la pasión puede irse de la misma forma que apareció sin explicación.

¡Qué grande es el amor! Hace ligero todo lo pesado y soporta todo lo difícil; lleva el peso sin fatiga y todo lo amargo lo vuelve sabroso. Tomás de Kempis.

El amor de Dios y el amor al prójimo son dos hojas de una puerta que sólo pueden abrirse y cerrarse juntas. Sören Kierkegaard.

Amar es desear a los demás todo lo bueno; y no por amor a nosotros mismos, sino por amor a los demás. Aristóteles.

La santidad no consiste en saber mucho ni en mucho meditar; la santidad es un secreto: el secreto de mucho amar. Santo Tomás de Aquino.

El amor al prójimo es nuestra medida de nuestro amor de Dios. Edith Estein.

Lo que te quedas para ti, ya lo has perdido. Pero lo que das es tuyo para siempre. Josef Recla.

El amor es la única prueba de que somos auténticos cristianos. Johannes Leppich.

Cuanto más amemos y nos demos, tanto más valor y sentido tendrá nuestra vida. Herman Hesse.

El amor nos enseña todas las virtudes. Plutarco.

Señor, toma este corazón de piedra, y dame un corazón de hombre: un corazón que te ame, un corazón que se alegre en ti, que te imite y que te complazca. San Ambrosio.

Amar es alegrarse con la alegría de los demás. Leibnitz.

Sólo se vive cuando se ama. Claude-Adrien Helvetius.

Dios nos ha dado un solo camino para la vida, y es el amor; un único camino para la felicidad, y es el amor; y un solo camino de perfección, y es también el amor. Iginio Ugo Tarchetti.

Para conseguir la perfección, solo conozco un medio: el amor. Santa Teresa de Lisieux.

El amor es como el fuego; si no se echa leña se apaga. Michail J. Lermontov.

La grandeza de un alma se mide por lo que ama. San Bernardo.

El amor es el único tesoro que se multiplica al dividirlo. Anónimo.

Cuando venga el día del juicio nos preguntarán no por lo que hemos leído, sino por lo que hemos hecho; no por lo que muy bien hemos hablado, sino por lo que religiosamente hemos vivido.
Tomás de Kempis.

La vida sin amor no vale nada. Pero donde hay amor, la vida rebosa sentido. Dietrich Bonhoeffer.

Sólo habremos vivido el tiempo en que hemos amado. Wilhelm Busch.

El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. San Juan Evangelista.

A veces se dice «Dios castiga a los que ama». Pero no es verdad, porque para quienes Dios ama, las pruebas no son castigos, sino gracias. Cura de Ars.

Podemos estar ya ahora con Dios en el cielo; podemos ser felices con él en este preciso instante, si amamos como Él ama, si ayudamos como Él ayuda, si damos como Él da, si servimos como Él sirve. Madre Teresa de Calcuta.

Donde se pronuncia una palabra de amor; donde se hace un acto de caridad, allí Cristo vuelve a resucitar. Ferdinand Ebner.

Vamos hacia Dios, no caminando, sino amando. San Agustín.

Los frutos maduran con el sol; los hombres, gracias al amor. Julius Langben.

Dos son las cosas que hacen madurar al hombre: el amor y el sufrimiento. Johann Messner.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Siete frases

Siete frases para mejorar la comunicación con la familia.
Te Amo...
Ningún ser humano puede sentirse realmente feliz hasta escuchar que alguien le diga «te amo». Atrévete a decirlo a los que quieres, a tus padres, a tu cónyuge, a tus hijos, a tus hermanos, si es que nunca lo has hecho, haz la prueba y verás el resultado emocional.
Te Admiro...
En la familia, cada miembro tiene alguna cualidad o habilidad que merece reconocimiento. Todos, en algún momento sentimos la necesidad de que se nos reconozca algún logro o meta alcanzada… Seamos generosos admirando las cualidades de los demás.
Gracias...
Una necesidad básica del ser humano es la de ser apreciado. No hay mejor forma de decir a una persona que es importante lo que hace por nosotros, que expresarle nuestro agradecimiento. Cuando digas ¡gracias!, no lo hagas por quedar bien, hazlo de corazón, con pleno calor humano.
Perdóname, me equivoqué...
Decir esto no es tan fácil, sin embargo, cuando cometas un error que ofenda o perjudique, sé valiente y sensato, aprende a decir con humildad: «¡Perdóname, me equivoqué!», y serás tú el que quedarás en paz.
Ayúdame, te necesito...
Cuando no podemos o no queremos admitir o expresar nuestra fragilidad o necesidad de otros, estamos en un grave problema. No te reprimas, pide ayuda. También son muy importantes las palabras.
¡Debemos hablar...!
No dejes que las relaciones se estropeen por no hacer frente a la realidad de lo que te inquieta. Cuando algo no va bien, dilo. No te niegues a afrontar los malos momentos en los que te has dejado llevar por resentimientos y has hecho daño. ¿Por qué huyes afrontar tu debilidad? Mejor habla… Hablando se aclaran las dudas y se disipan los miedos. Tal vez, desde la sinceridad, muchos problemas y malos entendidos se resolverían con tan sólo sentarse mirándose a los ojos y dejar hablar a los sentimientos. ¡Inténtalo, a ver qué pasa…!
¡Eres especial...!
Es muy importante hacerles saber a tus seres queridos cuanto significan para ti.
«No dejes que se marche lo que de verdad te interesa. El mundo está lleno de personas esperando que regresen quienes dejaron ir, y de personas que no se atreven a regresar, aun queriéndolo. Valora lo que tienes antes de que el tiempo te enseñe a apreciar lo que perdiste».

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La princesa de fuego

Hubo una vez una princesa rica, bella y sabia como ninguna. Cansada de pretendientes falsos, hizo publicar que se casaría con quien le llevase el regalo más valioso, tierno y sincero.
El palacio se llenó de obsequios de todas clases. Y, entre ellos, descubrió una piedra. Intrigada hizo llamar a quien se la había regalado. Se trataba de un joven que le dijo:
—Esto es lo más valioso que os puedo entregar. Es mi corazón, duro como una piedra. Sólo cuando se llene de amor será más tierno que ningún otro.
La princesa quedó tan enamorada que no se separaba de la piedra y durante meses llenó de obsequios y atenciones al joven, pero éste seguía siendo duro como la piedra que le había regalado.
Desanimada, un día arrojó la piedra al fuego… Al momento, vio cómo se deshacía la arena que la cubría y de su interior salía una bella figura de oro. Entonces comprendió que ella tendría que ser como el fuego, para separar lo inútil de lo importante.
Y así fue, se propuso cambiar su reino acabando con lo innecesario: las joyas, el lujo y los excesos, y se dedicó a lo esencial, que la gente tuviera alimentos y libros. Todo el mundo estaba encantado con la princesa que, convirtiendo su reino en un mundo mejor, logró que el corazón del joven se ablandara y le hiciera feliz hasta el fin de sus días.

Para tú ser feliz, debes hacer porque los demás sean felices.