
Los políticos, trabajar, lo que se dice trabajar… Sí, es indecente. Con este título circula por la red un informe sobre cómo se las gasta la clase política, y lo que cobran por su esfuerzo.
Cuando tienes en tus manos datos sobre la crisis, sobre el paro que no para, sobre la carencia en los servicios básicos, los recortes en ayuda y asistencia a los más necesitados, en fin, que les voy a decir que no sepan y padezcan… Pues para que se sepa y no tengan duda, si quieres vivir a cuerpo de rey, puedes hacerte político sin saber de política. Desde la poltrona eres todopoderoso y a tus pies, el contribuyente: el que tiene que callar, pagar y tragar.
Voy a transcribir el informe sobre la política de los políticos y así tenemos las cosas más claritas, porque los políticos nunca hablarían de lo bien que están, de sus sueldazos, de sus privilegios y prebendas y de la suerte que tienen… Vamos a acabar de una vez con tantos mitos, embustes y demagogia por parte de los políticos que se piensan que «el pueblo» es gili y se chupa el dedo…






