
El Jueves Santo, día del amor fraterno, Cristo «nuestra Luz» nos llama a derribar muros, unidos con Él. Jesucristo se entregó a la muerte para derribar «la barrera del odio» que separaba a las gentes, y hacer de todos ellos una única familia bajo un mismo y único Padre. El apóstol San Juan, nos dejó escrito «quien ama a su hermano permanece en la luz» y Jesús nos amó hasta el extremo, por eso Él vive en la Luz, Él es la Luz, por eso, cuando nosotros ayudamos y servimos a los hermanos más pobres y necesitados, compartimos la misma Luz de Jesús y somos signos y testimonio de amor en el mundo.
El amor fraterno es amar hasta el extremo y es una de las piedras angulares de nuestra fe cristiana. Todo nos conduce a descubrir y compartir esta clase de amor. Cuando leemos en la Biblia «ama a tu prójimo como a ti mismo», estamos leyendo la definición de la caridad fraterna, que significa amar a todos los seres humanos.




