miércoles, 10 de junio de 2026

Cuando...

 



Llegar a Ti acompañado...

Cuando sentí angustia; Tú me aliviaste.

Cuando sentí dolor; Tú me curaste.

Cuando tuve una desilusión; Tú me abrazaste y me amaste.

Cuando me he peleado con alguien; Tú me ayudaste a reflexionar.

Cuando desaprobé un final; Tú me animaste.

Cuando necesité hablar; Tú me escuchaste.

Cuando solo podía llorar; Tú pusiste tu mano en mi hombro.

Cuando necesité silencio; Tú me entendiste.

Cuando te llamé; Tú me atendiste.

Cuando me alejé; Tú me buscaste.

Cuando te necesité; Tú estuviste a mi lado.


Infinitos son los momentos en los que me sentí paralizada por las circunstancias, momentos en los que solo veía impedimentos para continuar... Pero en esas ocasiones pude encontrarte, no me dejaste, me perdonaste y me sanaste. Me animaste a levantarme y a seguir confiando y sabiendo que no me faltarían las fuerzas para lograrlo. 

¡Gracias Señor!


Fotografía: Internet


jueves, 16 de abril de 2026

Reflexión como la vida misma

 

Cuando la televisión entró en mi casa, olvidé cómo leer un libro.

Cuando el coche se detuvo en mi puerta, olvidé cómo caminar.

Cuando tuve un teléfono móvil en mis manos, olvidé cómo escribir una carta.

Cuando llegó el ordenador, olvidé la ortografía.

Cuando instalaron el aire acondicionado, dejé de buscar la sombra y la brisa de un árbol.

Viviendo en la ciudad, olvidé el olor a tierra mojada.

Manejando tarjetas y cuentas bancarias, olvidé el verdadero valor del dinero.

Con los perfumes artificiales, olvidé el aroma de las flores frescas.

Con la comida rápida, olvidé los sabores de los platos tradicionales.

martes, 31 de marzo de 2026

Martes Santo

Amado Dios y Padre celestial, en este Martes Santo me acerco a Ti con un corazón dispuesto a escuchar y a entregarme.

Hoy, al contemplar el camino de tu Hijo hacia la cruz, te pido la gracia de la fidelidad.

Señor Jesús, tú que anunciaste la traición de unos y la negación de otros, mírame con compasión.

Señor Jesús, queremos pedirte perdón por todas las veces que hemos actuado como Judas, perdón por no saber corresponder a tu amor y pagarte con nuestra indiferencia, perdón Señor por nuestras malas acciones que te lastiman.

Señor Jesús, en ocasiones nos sentimos, como Pedro, inseguros, asustados, sabiendo lo débiles que somos, reconociendo que, como él, también te hemos negado, seguramente mucho más de tres veces, ayúdanos a ser conscientes de nuestros errores y a tener un corazón contrito.

Gracias Señor porque Tú comprendes nuestra fragilidad humana, gracias por no juzgarnos aun cuando te fallamos una y otra vez, perdona nuestras faltas y renuévanos en tu amor.

Reconozco que muchas veces mis actos no han estado a la altura de tu amor infinito.

Por eso, hoy te pido: Limpia mi corazón de toda duda y de todo egoísmo.

Danos valor para no negarte con nuestro silencio ante la injusticia.

Fortalece nuestra fe para que, en la oscuridad, recordemos que tú eres la luz que guía nuestros pasos.

Padre, que este día sea una oportunidad para renovar mi compromiso contigo.

Que no te siga por obligación, sino por amor y agradecimiento.

Enséñame a confiar en tu voluntad, porque tu plan siempre es vida y esperanza.

Acompaña a mi familia, bendice mi trabajo y danos un corazón humilde para servir a los demás.

Amén

"Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida". Juan 8, 12.


lunes, 30 de marzo de 2026

Lunes Santo

Señor Jesús, en este Lunes Santo me acerco a Ti con un corazón humilde, reconociendo que muchas veces me alejo de Tu camino y olvido vivir conforme a Tu voluntad.

Hoy vengo ante Ti para pedirte perdón, por mis errores, mis faltas y mis debilidades.

Lava mi alma, Señor, y purifica todo aquello que no te agrada. Así como entraste al templo para limpiarlo y restaurarlo, te pido que entres en mi vida, que saques de mí todo lo que me aparta de Ti: el orgullo, el rencor, la envidia, la duda y el temor.

Haz de mi corazón un templo digno de Tu presencia, un lugar donde habite la paz, el amor y la fe verdadera.

Señor Jesús, enséñame a vivir con sinceridad, a actuar con justicia y a amar con un corazón limpio y generoso.

Dame la fuerza para dejar atrás lo que me hace daño, y la valentía para seguirte, incluso en los momentos difíciles.

Que nunca me falte la confianza en Ti, ni la esperanza en Tu misericordia infinita.

En este día santo, quiero caminar contigo, acompañarte en Tu entrega, y aprender de Tu obediencia y de Tu amor.

Toca mi vida, Señor, renueva mi espíritu, fortalece mi fe y guía cada uno de mis pasos.

Permite que este Lunes Santo sea un nuevo comienzo para mí, una oportunidad para acercarme más a Ti y vivir conforme a Tu palabra.

Gracias, Señor, por Tu amor inmenso, por Tu paciencia conmigo y por nunca abandonarme.

En tus manos pongo mi vida, mis preocupaciones, mis sueños y mis necesidades.

Confío en que Tú obrarás en el momento perfecto.

Amén.

lunes, 9 de marzo de 2026

Los años que me faltan


“Nunca lo había pensado así, hasta que una mañana, con el café humeando, entendí que los años que tengo… ya no los tengo.

Sí, suena raro, pero es la verdad. Esos años que digo tener ya se fueron, se quedaron en fotografías, en carcajadas viejas, en amores que ya no duelen, en ropa que ya no me queda y en sueños que mudaron de forma.

Los verdaderos años que tengo son los que me faltan por vivir, los que aún no me han visto reír a carcajadas, los que todavía me guardan un abrazo, una charla bajo la luna o un brindis inesperado.

A esta edad uno entiende que el tiempo ya no se mide en velitas ni en arrugas nuevas, sino en momentos que valen la pena, en risas que se quedan y silencios que no pesan.

Los años que me faltan quiero gastarlos lento, sin prisas, con la calma de quien ya no necesita demostrar nada.

Ya no me preocupa si el reloj corre o si la vida cambia de planes. Que corra, que cambie, que me sorprenda.

Lo único que quiero es que los años que me quedan sean míos, realmente míos… vividos con el alma abierta, el corazón en paz y la certeza de que todo lo que fui, con errores y aciertos, me trajo hasta aquí.

Y aquí estoy: tomando café, viendo pasar la vida por la ventana, agradeciendo los años que ya no tengo… y abrazando con amor los que me faltan por vivir”.

Atribuido a Pablo Neruda

  

jueves, 5 de marzo de 2026

Tu escuela...

 

“En la escuela de la vida, nadie te pregunta si quieres matricularte. Basta con nacer y ya estás matriculado.

No hay uniformes ni pupitres asignados. Y el curso escolar, nunca termina.

Lo curioso es que, en esta escuela, somos alumnos y profesores.

Pero el gran maestro es el tiempo: ese profesor exigente, paciente y a veces severo.

No avisa de los exámenes. Un día te despiertas y ahí está el examen en el pupitre. Y si no has estudiado, no tiene sentido pedir un nuevo examen.

Algunas materias son fáciles: el Amor, la Amistad, la Alegría. Otras requieren más esfuerzo: la Paciencia, la Tolerancia, el Perdón.

También hay materias que preferiríamos no cursar: el dolor, la pérdida, la soledad.

Pero es a través de ellas que el aprendizaje se profundiza.

El director de la escuela (a quien muchos llamamos Dios) tiene una forma muy particular de preparar las clases.

A veces enseña desde el cariño; otras, desde la dificultad. Y así acumulamos calificaciones, sin una libreta de notas, pero con un registro invisible en nuestros corazones.

En el conflicto, aprendemos a valorar la paz.

En la escasez, descubrimos lo suficiente.

Al presenciar la injusticia, practicamos la empatía.

Y en la vida diaria, aprendemos el difícil arte de amar al prójimo, una lección que algunos repiten durante años sin llegar a dominarla.

En esta escuela no hay vacaciones. No suena la campana para terminar el día. Cada día es una nueva lección.

Y quizás el diploma final sea la serenidad de mirar atrás y decir:

Aprendí. Cometí errores, pero aprendí. Viví la lección hasta el último capítulo”.  

Anónimo

 

miércoles, 4 de marzo de 2026

El poema de la vida

 

“La vida no rima siempre, a veces tropieza, a veces sangra en silencio, pero nunca deja de escribirnos.

Es verso cuando amaneces con esperanza, prosa cuando el cansancio pesa, metáfora cuando pierdes y aun así sigues creyendo.

La vida se escribe con caídas y abrazos, con nombres que llegan y otros que se quedan en puntos suspensivos.

Nada se borra: todo enseña…

Cada día es un verso nuevo, algunos suaves, otros duros, pero todos necesarios para entender el poema completo.

Y al final, cuando mires atrás, descubrirás que incluso el dolor fue tinta valiosa para aprender a amar”.

martes, 3 de marzo de 2026

Marcharse a tiempo


Decía Pablo Motos, hace un tiempo en su programa, que no hay nada más inteligente en la vida que marcharse a tiempo. "De lo que sea. De un familiar que te hace la vida imposible, de un matrimonio que hace aguas, de un amor que se acaba, de una fiesta que empieza a ponerse penosa, de una adicción que nos esclaviza, de un trabajo que nos desespera… marcharse a tiempo de cualquier lugar, persona o cosa que nos amarga, que nos corta las alas y que no nos deja vivir es lo más inteligente que se puede hacer". Aunque con una excepción. No tengo nada claro que haya que marcharse a tiempo de la vida, porque la vida a veces nos sorprende con un as en la manga cuando ya no esperamos nada de ella. Así que de la vida mejor que nos echen a empujones, no vaya a ser que cuando ya te creas que no aguantas más, te espere lo mejor". Escuchando este monólogo que el periodista lanzaba tras su show de El Hormiguero se me venían a la cabeza un millón de situaciones que vivimos últimamente y a las que podríamos aplicar este discurso como el mejor remedio para corazones rotos.

En el ámbito amoroso, es curioso cómo a pesar de que vivimos en una sociedad que se cansa rápido de todo, hay un sentimiento generalizado de miedo a la soledad. Hay una necesidad de compañía que, muchas veces, se confunde con amor y por aferrarnos nos olvidamos de nosotros mismos y de disfrutar de la vida. Aferrarse te lleva a sufrir, te hace gris y, en última instancia, te borra hasta el ADN. Mejor no hablamos de quienes sufren maltrato (eso ya es llevarlo al límite) porque nadie más que el abusador es el culpable, pero muchas lágrimas se evitarían si aprendiésemos a alejarnos en ese preciso momento en el que dejamos de sentirnos nosotros mismos.

Marcharnos es la decisión más acertada. Dar un paso atrás a veces es la mayor muestra de amor hacia ti y, ¿por qué no? hacia la persona, situación o cosa que ya no te hace feliz. Si todos supiéramos poner distancia de por medio cuánto daño evitaríamos. Dentro de unos días se conmemora el Día de la Mujer. El 8 de marzo de 1908, 129 mujeres murieron en un incendio en una fábrica de Nueva York porque decidieron "marcharse". Dejar de trabajar y ponerse en huelga porque no querían vivir explotadas. Querían los mismos derechos que los hombres. Ellas no dieron un paso atrás y hoy son el símbolo de la lucha por la igualdad. No les importó perderlo todo por un ideal. Por ser quienes eran. Mujeres valientes que aspiran a lo mismo que toda la humanidad: a ser felices, en libertad y con las mismas oportunidades. Marcharse a tiempo cuando ya no puedes más no debería ser una opción. Tendría que ser el camino.

  

lunes, 1 de diciembre de 2025

Antigua oración portuguesa


Cuando le pidas algo a diciembre, pídele que te traiga regalos que no se vendan en las tiendas: un “me gustas mucho”, un “gracias por existir”, un “estoy aquí para ti, siempre”. Cuando le pidas algo a diciembre, pídele que te traiga abrazos apretados, carcajadas fuertes, regazo de quienes más quieres, manos tomadas todo el año, hombros que te sostengan en corazones donde vivir sin fecha de caducidad.  Cuando le pidas algo a diciembre, pídele que te traiga ojos que brillen por ti y para ti, palabras que te protejan y cuiden como el sol en los días fríos, las pequeñeces que valen todo en la vida, lo esencial que ocupa, sin pesar, el lado izquierdo del pecho y la levadura de la alegría que hace que la vida valga la pena.  Cuando le pidas algo a diciembre, pídele que te enseñe a vivir con el corazón abierto y creer -así como así- que hay una luz al final del túnel para cada oscuridad que tengas que enfrentar. Para qué pedir algo si lo tenemos todo...

¿Y qué quieres que te traiga el año venidero? Nada, no quiero que me traiga nada: lo único que quiero es que no se lleve... Que no se lleve lo que ya tengo, que no se lleve el techo que nos cobija, el plato que nos alimenta, la manta que nos abriga, la luz que nos ilumina, la sonrisa de mis hijos, la salud como tesoro, el trabajo como sustento, la amistad, la compañía, los abrazos, las caricias, los “te quiero” los “te amo” los besos... Que no se lleve los sueños, ni los trocitos del corazón, que lo forman cada persona que llevo ahí dentro.

sábado, 29 de noviembre de 2025

No es mi culpa

“Hay personas a las que nunca les caerás bien, porque tu espíritu irrita sus demonios”: Denzel Washington

No es mi culpa que mi espíritu irrite a tus demonios... Hay personas a las que nunca les caerás bien, porque tu espíritu irrita sus demonios, y no es porque hagas algo malo, sino porque tu espíritu irrita a los demonios que ellos cargan. Así de claro... Cuando eliges vivir en la verdad, cuando tu vida refleja integridad y paz, inevitablemente incomodas a esas personas oscuras que se revuelven en su propio infierno.

Pero recuerda, esto no es un reflejo de tu valía o de quién eres como persona. En realidad, es un recordatorio de lo poderosa que eres al desatar su incomodidad y sus inseguridades.

Mantén la cabeza en alto y sigue brillando con tu autenticidad. No te preocupes por las opiniones de aquellas/os que no pueden apreciar la belleza y la luz que hay en ti.


jueves, 27 de noviembre de 2025

Docentes de corazón

 

Docentes con corazón de tiza y alma de patio: 

Gracias por vuestra incansable raza. "Día del maestro".

Gracias docentes: desde la Educación Infantil hasta la Universitaria.

Gracias por cada tutoría ganada al poco tiempo, ese que nadie te regala.

Gracias por cada acierto, y también por cada fallo que sin querer a veces se escapa.

Gracias por cada día que no has querido faltar con esa gripe estacional o ese dolor del alma.

Gracias por soportar, demasiadas veces, a los hijos de los maleducados, esos que "revientan" tu aula.

Gracias por llorar a solas, y por emocionarte con los gestos invisibles que pasan en la rutina… casi desapercibida y callada.

Gracias por hacer malabares para que te atiendan, respeten, …y además aprendan.

Gracias por toda la imaginación con la que compensas las muchas sabidas carencias.

Gracias por la paciencia, y por dejarte la garganta hecha trizas cada mañana.

Gracias por las formas: las buenas, las regulares y las otras menos afortunadas.

Gracias por tus caricias, si, esas que sabemos que haces a traición después de un esfuerzo y a cambio de nada.

Gracias porque cuando decidiste dedicarte a esto, seguro que no se parecía en nada a lo que ahora es, pero gracias por no perder ni un ápice de ganas.

Gracias por formar parte de la vida de nuestros hijos, porque te recordarán en cada aprendizaje y en cada encrucijada.

Gracias por dar sentido, forma y contenido en cada nueva jornada.

Gracias por preparar cada lección en casa, por corregir a altas horas de la madrugada, por vivir tu oficio más allá de lo que esperabas.

Gracias por convertir cada atasco o dificultad en una nueva experiencia de oportunidad.

Gracias por molestarte en mandar notas con ánimos, ideas y amables palabras.

Gracias por sentir que cada persona merece la pena y por nunca pensar en tirar la toalla.

Gracias por seguir animando a aquellos de quienes muchos ya no esperaban nada.

Gracias por esas tiritas para la desilusión que siempre sabemos que guardas y llevas preparadas.

Gracias por resolver y descifrar respuestas enigmáticas envueltas entre imposibles palabras.

Gracias por tu corazón de tiza, por tu alma de patio y por tu incansable raza.

Soy hijo de un "maestro de pueblo" quien dedicó algo más que su vida a la enseñanza, y de él aprendí lo que no se enseña: "que la vida sin pasión no vale de nada".

No es magia, es educación…

Luis Aretio

 

 

sábado, 26 de julio de 2025

Oración por los abuelos

 

Oh, Padre de amor infinito, con mi corazón emocionado te dirijo mis plegarias para decirte que me siento agradecida por todas las maravillosas que has obrado en mí. Porque tu presencia y tu manera de cuidarme están expresadas en el amor de mis padres, en la sonrisa de mis hermanos, en la caricia de mis hijos y en la ternura de mis abuelos.

Hoy te quiero pedir por los abuelos. Gracias por la vida de mis abuelos, Señor, porque aprendí de ellos por medio de sus historias, sus grandes experiencias y su amor tan grande. Me siento bendecida por haberlos conocido y por haber compartido con ellos. Querido Dios, protege a los abuelos, son una gran fuente de sabiduría y crecimiento para todas las familias.

Padre de misericordia, cubre con tu manto la vida de los abuelos del mundo entero, pues su mirada está llena de infinita bondad como la tuya, con las palabras precisas para cada situación y unos labios que comparten cientos de consejos que con prudencia muestran a la familia, para que no se equivoquen y conduzcan sus pasos por el buen camino. ¡Dios mío! danos la posibilidad de ser gratos con nuestros abuelos, personas sabias y de mucho amor.

Señor mira con compasión a todos los segundos padres de la tierra, que no pierdan la esencia de ser los pilares de la sociedad. Gracias por hacerlos tan cariñosos y nobles, porque cada historia tiene guardado un tesoro valioso para la vida, tradiciones y costumbres que nos hacen estar más orgullosos de lo que somos como personas.

Haz que siempre sean los maestros de la sabiduría que, mediante su valentía, ellos puedan transmitir su experiencia de generación en generación, a la juventud de ahora y de siempre, para que la comunidad se fortalezca de mente y espíritu y maduren con sus experiencias maravillosas.

Que nunca seamos ingratos con ellos, ni tengamos el deseo de abandonarlos bajo ninguna circunstancia, que podamos tratarlo siempre con respeto, con mayor atención en amor y misericordia. Ayuda a todos los abuelitos a que puedan vivir con serenidad y a que sean acogidos durante todos los años que Tú les brindes. Ayúdanos a tratarlos con mucha dulzura, pues nosotros también fuimos pequeños niños en sus brazos.

Quién como ellos mi Señor, pues sus abrazos y sus mimos son únicos. Quién como ellos, para hablar con sabiduría de amor desinteresado que es el mejor refugio para los nietos, para que solo sean huellas en el camino de las cuales los ayuden a ser fuertes.

Ten compasión de los abuelitos que han sido abandonados en los asilos o en las calles, ablanda los corazones ingratos de sus hijos para que recuerden todo el amor con el que fueron criados, que perdonen sus errores, Señor, pues nadie nace sabiendo ser padres y que, por medio de tu misericordia, puedan acogerlos nuevamente en sus hogares y en sus vidas.

Señor, enseña a todas las familias de bien, a valorar la presencia y la vida de los abuelos. Que puedan ser acompañados con plena disposición a continuar los propósitos que has trazado en sus vidas y mediante la oración puedan ser testigos de todos nuestros logros.

Padre, Dios, te pido por la salud de los abuelos. Abraza a los abuelos en tu amor absoluto, hazlos sentir felices, que no pierdan la esperanza en que más pronto que tarde sus nietos recordarán con cariño todos sus buenos consejos. Que podamos retribuir todo ese amor con gratitud y cuidados. Su amor nos deja marcados y cada palabra de ánimos nos sirve para no rendirnos antes las adversidades que la vida nos presenta. Bendícelos hoy y siempre mi Señor, en nombre de tu Hijo Jesús, Amén.

 

 

martes, 22 de julio de 2025

Invitación...



El jueves 24 de julio a las 19:30h., se presenta en el Real Club Náutico de Las Palmas de Gran Canaria, una nueva Antología Poética “Lágrimas volcánicas” dedicada a las Islas Canarias. Este proyecto ha sido promovido por la también escritora Lou Arroyo, al que me invitó a participar y acepté encantada. El libro consta de 244 páginas, recoge más de 125 poemas de 16 autores.

Quedan invitados a disfrutar de una inolvidable velada cultural. La entrada es libre, y aunque no podré estar presente por motivos de salud, mi voz estará presente.

jueves, 19 de junio de 2025

domingo, 8 de junio de 2025

Ven Santo Espíritu

 

Ven, Espíritu divino, 

manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre;

don, en tus dones espléndido;

luz que penetra las almas;

fuente del mayor consuelo.

 

Ven, dulce huésped del alma,

descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo,

brisa en las horas de fuego,

gozo que enjuga las lágrimas

y reconforta en los duelos.

sábado, 3 de mayo de 2025

3 de mayo


Fotografía: Internet

 

lunes, 21 de abril de 2025

Hay cansancios...

 

“Hay cansancios que no se curan durmiendo, el alma también se agota. A veces no es el cuerpo que ya no puede más, es el corazón cansado de fingir qué todo está bien, de ser fuerte para todos, sonreír mientras por dentro, todo pesa.

Si hoy te sientes así, no estás solo, Dios no solo te ve cuando sirves, también te mira cuando ya no puedes más; Él no te exige rendimientos, te ofrece descanso, no tienes que demostrar nada, solo respira…

Detente un momento, permítete sentir, porque incluso en medio del agotamiento, hay algo sagrado, sigues aquí y eso basta para que todo empiece a sanar.

A veces el alma no necesita soluciones, solo necesita sentir que alguien no te ha olvidado y créeme, que Dios no te olvida jamás”. 

Papa Francisco.

domingo, 13 de abril de 2025

martes, 31 de diciembre de 2024

Esta noche

 

Pienso dejar abiertas las ventanas esta noche. 

Abrir todas las puertas de mi casa, 

pasar revista a todos los rincones, 

poner las cosas claras esta noche.

Pienso esta noche oscura dar mi nombre, 

ser más claro que el agua, 

contar uno por uno los colores, 

colgar todas mis penas de las ramas, 

poner a flote todas mis esperanzas: 

Esta noche.

Pienso incendiar los ánimos a voces, 

nada de medias tintas: 

todo o nada; 

todo sangre que corre; 

todo libre de trampas; 

todo al ataque, 

al grito, al galope.

Todo como una bala. 

Todo al norte. 

Todo pájaro en llamas. 

Esta noche.


Agustín Millares Sall