
Interpretar es sacar deducciones de un hecho o atribuir un fin a alguna cosa. Lo que sirve para explicar o indicar aquello que no entendemos y todo tiene una interpretación, aunque compleja, y cada caso responde a muy variadas finalidades, condiciones y situaciones, lo que plantea multitud de cuestiones y problemas. Los problemas de interpretación se entienden mejor si se especifica el contexto o marco en el que se hace dicha interpretación.
Por ejemplo, los sueños. A veces nos levantamos con una pesadumbre al tener presente un sueño que vaticinamos de mal agüero, como sentirnos perseguidas o sobre la muerte, y según los intérpretes de sueños, no es tan malo… Los sueños son reflejo de todo aquello que anhelamos y tememos. Nuestras preocupaciones, frustraciones, limitaciones y miedos, también nuestras ilusiones y fantasías, nuestros deseos más íntimos y especiales…






