
Nos están asaltando con nuevas ideas y los asaltos de políticos y sindicalistas en los mercados es lo último para poner las cosas en su sitio y dar solución a la tragedia del hambre. Paradójicamente, los asaltantes quieren poner remedio al mal que ellos mismos ocasionan, pero se equivocan en el modo y las formas.
Con el drama que hay en España, es que es para reírse. Resulta que van ‘gente de izquierdas’ (son los más solidarios y generosos) a un supermercado, llenan los carros de la compra y se van sin pagar, y como eso es un delito son detenidos. Pero el diputado andaluz y alcalde (aforado) de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, considera esa orden de detención un ‘despropósito’ ya que “se detiene a la paloma mensajera” y se lamenta de que “haya llegado el franquismo y el terrorismo estatal con el PP” llamando al ministro “franquista de tomo y lomo”. Al parecer sabe de choriceo, ya que “él solo ha hecho una acción pacífica, donde se cogieron alimentos cuya cuantía económica ha sido ridícula y no llega ni a hurto”. Va de ‘hermanita de la caridad’ y dice estar orgulloso de entrar en la cárcel por robar comida para entregar en los bancos de alimentos, y avisa de que habrá más acciones en supermercados.







