viernes, 28 de septiembre de 2018

La sordera


Día Internacional de las Personas Sordas. Cada 28 de septiembre tiene lugar el Día Internacional de la Sordera. La Federación Mundial de Sordos fue quien promovió este día por primera vez en 1958 para conmemorar el primer congreso mundial de esta Federación. 

La sordera tiene su hueco dentro del calendario de días mundiales. La comunidad de sordos lucha por la igualdad de oportunidades para las personas sordas y el 'Día Internacional de la Sordera' busca visibilizar los problemas auditivos que padecen estas personas, sus leyes y la cultura sorda.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Amigos imaginarios


¿Amigos imaginarios? No se asusten. Solo existe en su imaginación pero, habla con él, juega con él e incluso le invita a sentarse a la mesa. Aunque pueda parecer una actitud extraña, tener un amigo imaginario no es patológico ni tiene por qué suponer un problema. De hecho, muchos niños tienen uno. 

Un niño invisible que nunca duerme y ve la televisión toda la noche, un esquirol o un oso de peluche que sabe todas las respuestas son solo algunos ejemplos de amigos imaginarios. Azucena Díaz, presidenta de la Sociedad de Psiquiatría Infantil y Lefa S. Eddy, secretaria de esta organización que pertenece a la Asociación Española de Pediatría, señala que el tipo de amigos imaginarios que suelen tener los niños son compañeros con los que compartir sus fantasías o héroes con poderes especiales.

sábado, 22 de septiembre de 2018

A todos...

A todos los que me quieren y quiero,
gracias por los momentos que juntos hemos compartido en armonía.
Momentos llenos de sentimientos,
sueños, anhelos, secretos, risas, lágrimas y sobre todo, amistad.
Cada preciado segundo quedará atesorado eternamente en mi corazón. 
Gracias por dedicarme tiempo... 
Tiempo para demostrar tu preocupación por mí... 
Tiempo para sonreír y mostrarme tu afecto y cariño... 
Gracias por ser lo que sois, personas maravillosas... 
Por eso les invito a tomar una sonrisa para dársela a quién jamás la tuvo... 
Toma un rayo de sol y póngala dónde reina la noche... 
Toma una caricia y póngala en el rostro de quién llora... 
Toma la esperanza y póngala en los desesperados... 
Toma coraje y póngalo en el ánimo de quién no sabe luchar... 
Toma la bondad y désela a quién no sabe darla... 
Toma la alegría y póngala en quién no es feliz... 
Descubra la vida y descríbala a quién no sabe entenderla... 
Descubramos el amor y démoslo a conocer al mundo... 
Y recuerda, sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento: Tú mismo... 
Tú eres la única persona que puede hacer una revolución en tu vida. Tú y sólo tú...

viernes, 21 de septiembre de 2018

El Alzheimer


Sobre el Alzheimer: Médicos griegos y romanos asociaron la vejez con la demencia. Pero no fue hasta 1901 cuando el psiquiatra alemán Alois Alzheimer identificó el primer caso de lo que se conoce hoy como enfermedad de Alzheimer en una mujer de 51 años de edad; esta mujer se llamaba Auguste Deter. El investigador hizo seguimiento de su paciente hasta su muerte en 1906, y entonces pudo observar el cerebro. Después de este momento pudo reportar públicamente por primera vez el caso.


jueves, 20 de septiembre de 2018

¿Será un huevo?

Un sabio envolvió un huevo en un pañuelo, se colocó en el centro de la plaza de su ciudad y llamó a los que pasaban por allí y dijo: 
—¡Quién descubra lo que está envuelto en este pañuelo recibirá de regalo el huevo que está dentro!
Las personas se miraron, intrigadas, y respondieron: 
¿Cómo podemos saberlo? ¡Ninguno de nosotros es adivino! 
Él insistió: 
Lo que está en este pañuelo tiene un centro que es amarillo como una yema, rodeado de un líquido del color de la clara, que a su vez está contenido dentro de una cáscara que se rompe fácilmente. Es un símbolo de fertilidad y nos recuerda a los pájaros que vuelan hacia sus nidos
Todos los habitantes pensaban que lo que tenía en sus manos era un huevo, pero la respuesta era tan obvia que ninguno quiso pasar vergüenza delante de los otros. El hombre preguntó dos veces más y nadie se arriesgó a decir algo impropio. Entonces, el sabio abrió el pañuelo y mostró a los allí presentes el huevo diciendo:
 —Todos vosotros sabíais la respuesta y ninguno osó traducirla en palabras. 
Y concluyó: 
Así es la vida de aquellos que no tienen el valor de arriesgarse.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Hoy no se escucha


«Estamos en red, pero la comunicación actual se basa en no escuchar». Eso dice el filósofo surcoreano Byung-Chul Han, nueva estrella del pensamiento contemporáneo que ajusta cuentas con la sociedad del hiperconsumo y los excesos comunicativos en el ensayo «La expulsión de lo distinto».

Los medios hablan de su fama, nunca mejor dicho, que le precede, así que cuando hace unos meses desembarcó en Barcelona para pronunciar una charla en el Centro de Cultura Contemporánea, se gestionó con máxima prevención. «No le gusta que le pregunten obviedades», decían desde la editorial. Nadie aclara, sin embargo, qué es lo que puede entender por obviedad un filósofo surcoreano criado intelectualmente en Alemania y consagrado como uno de los popes del pensamiento contemporáneo gracias a sus estudios sobre la carcoma de la sociedad contemporánea. ¿Obviedades, dicen? 

martes, 18 de septiembre de 2018

El loro que pedía libertad

Había una vez un loro que vivía enjaulado haciendo compañía a su dueño. Cierto día, éste invitó a un amigo a tomar el té y, mientras estaban en el salón, el lorito empezó a gritar insistentemente: «¡Libertad! ¡Libertad!». Hasta tal punto resultaba desgarradora aquella petición que el invitado se sintió muy apenado y casi no pudo disfrutar del delicioso té. 
Pasaron los días y el hombre no podía dejar de recordar, con gran compasión, al loro. Tanto le atribulaba su estado, que tomó la decisión de ponerlo en libertad la próxima vez que fuese a ver a su amigo. Y así lo hizo. Aprovechando que el dueño del animal estaba preparando el té en la cocina, entró en el salón, donde el loro continuaba gritando libertad, y le abrió la puerta de la jaula. Pero el animal, aterrado, se lanzó al lado opuesto de la jaula y se aferró con su pico y sus patas a los barrotes, negándose a abandonarla. 
Y es que el loro, como muchos de nosotros que reclamamos una vida mejor, se había acostumbrado a su jaula y a su zona de confort y tenía miedo de lanzarse a la aventura. 
No podemos olvidar que todos los cambios asustan y que tenemos que aceptar que el miedo forma parte de nuestro camino para crecer, mejorar y tener la posibilidad de cambiar las cosas que, hasta hoy, nos han impedido ser felices.

lunes, 17 de septiembre de 2018

La lancha

Un hombre fue contratado para pintar una lancha en una playa. Comenzó a colorearla de rojo brillante, como le habían pedido. Mientras lo hacía, vio que había un agujero en el fondo de la embarcación y lo reparó. 
Por la tarde, al terminar su trabajo, cobró y se fue. Al cabo de dos días, el propietario de la lancha fue a buscar al pintor y le entregó un cheque. Éste, muy sorprendido, exclamó:
Señor, ¡pero si usted ya me pagó por pintarle la lacha! 
Mi querido amigo, déjeme explicarle –expuso el hombre–. Cuando le pedí que la pintara, olvidé decirle que había un orificio en el fondo. Ayer, mis hijos subieron y fueron de pesca. Yo no estaba en casa en aquel momento, pero me enteré de que habían salido con la embarcación y me desesperé, pues recordé lo del agujero. Imagine mi alivio y alegría cuando los vi retornando sanos y salvos. Entonces, examiné el barco y vi que lo había reparado. ¿Se da cuenta de que salvó la vida de mis hijos? Sólo le pedí que pintara, pero, afortunadamente, fue más allá de lo que se le dijo y arregló el agujero. Así que, por favor, acepte este cheque, no hay dinero suficiente para pagarle por su buena acción. 
Esta historia nos muestra que no hay que limitarnos sólo a lo que esperan de nosotros, hay que dar siempre lo mejor de uno mismo.

domingo, 16 de septiembre de 2018

El buscador

Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. 
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros revoloteando y flores de mi colores. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que se olvidaba del pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. 
El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Sus ojos escrutadores lo analizaba todo, eran los de un buscador, quizá por eso descubrió sobre una de las piedras, aquella inscripción… “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. 
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Siguió mirando a su alrededor y se fijó en la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía, “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. 
El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Ese hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido apenas sobrepasaba los 11 años. 
Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó al buscador, en silencio lo miró llorar por un rato y luego le preguntó si lloraba por algún familiar. 
No, por ningún familiar.
Preguntó el buscador:
¿Qué pasa con este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de niños? 
El anciano sonrió y dijo: 
Puede usted serenarse, no hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años sus padres le regalan una libreta, como esta que llevo colgada del cuello y es tradición entre nosotros que, a partir de entonces, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota; a la izquierda lo que disfrutó, y a la derecha, cuánto tiempo duró ese gozo... ¿Cuándo conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión y el placer de conocerla, una semana, dos, cuatro? Y después, la emoción del primer beso ¿Cuánto duró el beso, un minuto y medio, una tarde, dos días? Luego la boda, el embarazo o el nacimiento del primer hijo. El casamiento de los amigos. Viajes. Fiestas y celebraciones. Encuentros familiares... El tiempo disfrutado en cada momento y situación se va anotando en la libreta, y al final, cuando alguien muere, es nuestra costumbre abrir la libreta y sumar cada minuto, horas, meses y años disfrutados, porque ese es el tiempo que fue feliz, y ese es el tiempo que se refleja en cada lápida, porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.

sábado, 15 de septiembre de 2018

El comportamiento humano


Lo primero que tenemos que hacer para analizar a fondo el término comportamiento es establecer su origen etimológico. Y en este sentido, tendríamos que resaltar que emana del latín pues está conformado por las siguientes partes claramente delimitadas: el prefijo "con" que es equivalente a "completamente"; el verbo portare, que es sinónimo de "llevar"; y el sufijo "miento" que puede traducirse como "instrumento".