martes, 31 de octubre de 2017

Mar de fueguitos

Un día, un hombre contemplativo de un pueblo lejano, pudo subir hasta el cielo. A la vuelta, contó lo que había visto desde las estrellas. Su impresión al contemplar la vida humana, la definía como luces…
Contaba que, desde allá arriba se veía un mar de gente que se movía por el mundo como fueguitos, decía:
—Así somos, un mar de fueguitos. El mundo es eso: Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos bobos que no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarles sin parpadear, y quien se acerca se enciende electrizado de luces brillantes.

Respetemos los fueguitos… Sé fuego que arde amoroso, sin pretender robarle a nadie ni una chispa de su fuego especial.

lunes, 30 de octubre de 2017

Mira en cinco direcciones

Recuerda mirar en cinco direcciones cada día:
Hacia adelante, para saber a dónde vas.
Hacia atrás, para recordar de dónde vienes y evitar errores pasados.
Hacia abajo, para asegurarte de no pisotear o humillar a nadie en el camino.
Hacia los costados, para ver quién está a tu lado para apoyarte, y apoyarle si te necesita.
Hacia arriba, para recordar que siempre hay alguien cuidándote.
No te compliques… Disfruta.
No te quejes… Vive.
No te enojes… Sonríe.
Porque el mundo está lleno de buenas personas. Si no las encuentras… sé una de ellas.
A pesar de las dificultades, afortunadamente siempre existe otro día, y otros sueños, y otras personas y otras cosas…

viernes, 27 de octubre de 2017

Delirios

Una chica con los ojos cerrados.


En psiquiatría y psicología, delirio (del latín de-lirare, «salir del surco al labrar la tierra») es un síntoma propio de las psicosis.

En psicopatología se define delirio como una creencia que se vive con una profunda convicción a pesar de que la evidencia demuestra lo contrario. No debe ser confundido con confabulación, dogma, ilusión y otros efectos de percepción alterada.

El concepto de delirio es utilizado usualmente dentro del contexto neurológico o psiquiátrico. El delirio por sí mismo no es considerado un trastorno mental, ya que diferentes trastornos mentales comparten la característica común de la presencia de delirios. Algunos de los trastornos mentales que cursan con delirios son los enmarcados dentro del ámbito psicótico: esquizofrenia, manía, trastorno bipolar o depresión con síntomas psicóticos.

jueves, 26 de octubre de 2017

El cielo del gorrión

Había una vez un gorrión minúsculo que, cuando retumbaba el trueno de la tormenta, se tumbaba en el suelo y levantaba sus patitas hacia el cielo.
—¿Por qué haces eso? —le preguntó un zorro.
—¡Para proteger a la tierra, que contiene muchos seres vivos! —contestó el gorrión.— Si por desgracia el cielo cayese de repente, ¿te das cuenta de lo que ocurriría? Por eso levanto mis patas para sostenerlo.
—¿Con tus enclenques patitas quieres sostener el inmenso cielo? —preguntó el zorro.
—Aquí abajo cada uno tiene su cielo —dijo el gorrión—. Vete, tú no lo puedes comprender…

En medio de esta sociedad hipócrita, por suerte, todavía existen muchos pequeños gorriones de corazón grande.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Amigos… hermanos

No escales la montaña para que el mundo te vea, escala para ver el mundo, y recuerda que, en la amistad no se trata de ser inseparables, sino de estar separados y que nada cambie, porque los amigos… hermanos:
Te hablan
Te llaman
Te buscan
Te cuidan
Te siguen
Te escuchan
Te consuelan
Te perdonan
Te protegen
Te alegran
Te acompañan
Te defiende
Te ayudan,
pero, sobre todo…
Te quieren.

La vida en la tierra es un paso, las ilusiones un espejismo, pero la amistad es un «hilo de oro» que sólo se rompe con la muerte, pero, quedarán los pequeños momentos que son los que hacen grande la vida. ¿Tú sabes? La infancia pasa, la juventud la sigue, la vejez la reemplaza, la muerte la recoge. 
La más bella flor del mundo pierde su belleza, pero una amistad fiel dura para la eternidad. Dicen que vivir sin amigos es morir sin dejar recuerdos.
No debemos dejar que se nos escapen las bendiciones de la vida. Debemos valorar y disfrutar, porque nada dura para siempre.

martes, 24 de octubre de 2017

Voy a seguir

Decía Gandhi:
Voy a seguir creyendo, aun cuando la gente pierda la esperanza.
Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo, aun cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de paz, aun en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando, aun en medio de la oscuridad.
Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.
Y seguiré gritando, aun cuando otros callen.
Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.
Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.
Y regalaré motivos de alegría, donde sólo haya tristeza.
Invitaré a caminar al que decidió quedarse.
Y levantaré los brazos a los que se han rendido.
Porque en medio de la desolación, habrá un niño que nos mirará esperanzado, esperando algo de nosotros.
Y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol.
Y en medio del desierto crecerá una planta… Y siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y una mariposa que nos brinde su belleza… Por eso, busca el más hermoso de tus recuerdos y ponlo en tus sueños.

domingo, 22 de octubre de 2017

La liebre y el tigre

Érase una vez un joven que sentía que el mundo en el que vivía era decepcionante porque las personas actuaban con absoluto egoísmo y nadie se preocupaba por nadie. Un día, dando un paseo por la montaña, se sorprendió al ver a una pequeña liebre llevándole comida a un enorme tigre malherido. Le impresionó tanto que, a la mañana siguiente, regresó para ver si el comportamiento del animalito era casual o habitual. Comprobó que la escena se repetía y que la liebre dejaba un trozo de carne al lado del majestuoso felino, un gesto que se repitió hasta que el tigre se recuperó y pudo buscarse la comida por su cuenta.
«Si los animales son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas», pensó. Así que decidió hacer un experimento. Se tumbó en el suelo simulando estar herido y se puso a esperar a que pasara alguien y le ayudara o le preguntara que qué le sucedía. Pero no ocurrió nada y, al cabo de varios días, se incorporó muy decepcionado y sintiendo toda la tristeza del abandonado, la soledad del enfermo y la desesperación del hambriento. Entonces, en ese instante, oyó una voz interior que le decía: «Si quieres encontrarte con tu prójimo, si quieres sentir que todo ha valido la pena y seguir creyendo en la humanidad, deja de hacer el tigre y comienza a ser la liebre».

sábado, 21 de octubre de 2017

Contra la tristeza

Contra la tristeza… Busca a Dios... Recientemente, el Papa Francisco prevenía a los fieles contra la tristeza que «encierra en uno mismo», y ha insistido en que la vía de salida de la tristeza pasa por «la relación» con el otro y ser capaz de «tender la mano y alzar la mirada hacia quien nos ama verdaderamente», porque la tristeza hace que las personas «se encierren en sí mismas» y sean «incapaces de reaccionar». «Así encerrados dentro de nosotros mismos lo vemos todo negro y se llega a familiarizarse con la tristeza, que se convierte en casa y nos postra. ¡Qué cosa más mala es esta tristeza!», lamentaba.
«Frente a todo esto la primera palabra de Jesús es una invitación a moverse y a reaccionar. Lo equivocado cuando las cosas van mal es quedarse donde se está, ¡pero cuán difícil es reaccionar y abrirse!». El Papa ha subrayado que Dios «sabe cuán pesada puede ser la vida, que hay muchas cosas que fatigan el corazón», como «las desilusiones, las heridas del pasado, las relaciones quebradas por la mentira, pesos que cargar y males que soportar en el presente, incertezas y preocupaciones del futuro». Frente a toda situación que nos atenaza debemos buscar apoyo para no flaquear, pero sin olvidar que la fe en Dios nos da fuerzas y esperanza.
Para romper con la incertidumbre «no basta con salir de uno mismo» sino que, además, «es necesario saber a dónde ir» porque a menudo algunas metas son «meros fuegos de artificio. Metas ilusorias que prometen restaurarnos y solo nos distraen un poco, dejándonos en la soledad inicial».
El Papa ha reconocido que cuando se está sumido en la tristeza «es un gran bien» hablar con alguien que escuche, tanto si es un amigo como un profesional, pero invitaba también a «no olvidarse de Jesús. Confiarles los problemas, porque cuando Jesús entra en la vida, llega la paz; la que permanece incluso en medio de las pruebas y del sufrimiento. Está bien hablar con alguien de confianza para aliviar tu pesar y preocupación, pero también id hacia Jesús y contádselo». Recuerda a quienes puedan encontrarse en «la oscuridad» que Jesús nos llama: «Venid a mí, los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré». El Papa insiste, no si razón, en que necesitamos de los demás y de Dios para encontrar la alegría y el sentido a la vida. La tristeza es inevitable, forma parte de la vida, lo que sí podemos evitar es postrarnos en la tristeza. Decía, Oscar Wilde: «Hay que simpatizar siempre con la alegría de la vida. Cuanto menos se hable de las llagas de la vida, mejor».

viernes, 20 de octubre de 2017

Sobre la tristeza

Una chica mira reflexiva al horizonte.


Hace poco leí en internet que, para salir de la tristeza, no hay ni que sonreír ni salir a dar una vuelta. La tristeza es una respuesta emocional que parte de una situación que nos desborda, pero forma parte natural de la vida y experimentar emociones positivas y negativas nos ayudan a fortalecer, por eso hay que aceptar para poder gestionar positivamente.

Eso de: «Si la vida le da limones, haga limonada». Y ¿si a usted no les gusta la limonada? Mejor no lo diga en alto ni lo verbalice, porque le tacharán de pesimista. Dirán que es un flojo y que no sabe disfrutar. Así que toca seguir sonriendo. Porque si sonríe a la vida, esta le devolverá una sonrisa. Porque, si se convence, todo irá bien, y, si puede soñarlo, puede hacerlo. Ese es el camino a la felicidad. ¿Seguro? Docenas de estudios aseguran que no, que tan malo es dejarse arrastrar por la depresión y el abatimiento como evitar los problemas y sonreír sin ningún fundamento, creando así una tendencia contraria al optimismo mal entendido y defendiendo la necesidad de, por qué no, estar de morros de vez en cuando.

jueves, 19 de octubre de 2017

El hombre del pozo

Hubo en otro tiempo en el reino de Song, un tal señor Ding que no tenía pozo. Cada día, un hombre de la servidumbre dedicaba todo su tiempo para asegurarle el servicio del agua, pues debía ir a buscarla muy lejos. Para simplificar el trabajo, Ding hizo cavar un pozo en el patio.
—Al hacer cavar ese pozo en mi patio, me he ganado a un hombre —le dijo a un amigo.
Este amigo se lo contó a otro, y, pasando de boca en boca, la observación se convirtió en esto: «El señor Ding, al cavar un pozo en su patio, encontró a un hombre».
Estas palabras se divulgaron a través de toda la región y llegaron a oídos del rey, quien hizo llamar a Ding para saber de qué manera había encontrado a un hombre en el fondo de su pozo.
Ding le explicó:
—Ese pozo cavado en mi patio me evitó tener que acarrear el agua desde tan lejos y, por lo tanto, me proporcionó dos brazos más para los trabajos de casa, ¡eso es todo!

Por las malas interpretaciones surgen los bulos y los bulos lleva a la confusión y a la desinformación… Realmente, cuando se falta a la verdad es con una intencionalidad, llevar al engaño o producir dolor.