Hijo pródigo: Esta expresión suele emplearse para nombrar al hijo que, tras alejarse del hogar de sus padres con la intención de independizarse, termina regresando. El adjetivo pródigo tiene varios usos: Que desperdicia y consume su hacienda sin medida en gastos inútiles, o también que desprecia lo estimable... El hijo pródigo nos representa a nosotros cuando nos rebelamos contra nuestro Padre Celestial, pero no importa a dónde hayamos ido ni lo que hayamos hecho, el Padre misericordioso desea que regresemos a casa a Él y al evangelio de Jesucristo. También la tierra está llena de hijos pródigos.








