Menú navegación
miércoles, 11 de junio de 2014
La paz interior
martes, 10 de junio de 2014
La riqueza
Cuando acabó el viaje y ya estaban de regreso en su fastuosa mansión a las afueras de la ciudad, el padre le preguntó, con curiosidad, al muchacho:
—¿Qué te ha parecido este viaje?
El niño aún estaba impresionado por la belleza de los campos y la naturaleza, por lo que no dudó en su respuesta:
—¡Ha sido muy bonito, papá!
El hombre de negocios siguió comentando algunos momentos del fin de semana.
—¿Viste lo pobre que puede llegar a ser la gente?
A los que el niño contestó:
—Sí.
Curioso por saber qué le había impresionado más, el padre prosiguió:
—¿Y qué aprendiste?
El muchacho le respondió lo siguiente:
—Nosotros tenemos un perro, ellos cuatro. En nuestra casa hay una gran piscina, ellos tiene un arroyo que no parece tener fin. Nuestro jardín está iluminado con lámparas de importación, pero esos campesinos tienen estrellas. Ellos disfrutan del tiempo necesario para hablar y convivir. Mamá y tú os pasáis el día trabajando.
El padre quedó mudo y su hijo añadió estas palabras:
—¡Gracias, papá, por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser!
lunes, 9 de junio de 2014
Aprender a volar juntos
—Estamos preparando nuestra boda, por eso le pedimos que haga un conjuro que nos garantice que permaneceremos unidos el resto de nuestras vidas—, le rogaron al hechicero.
Tras meditar un rato, el anciano los miró y les dijo:
—Hay una cosa que podéis hacer. Nube Azul, tú subirás a aquella cumbre y, tan sólo con tus manos y una red, cazarás el halcón más hermoso y me lo traerás.
La joven asintió. A continuación, el viejo se dirigió al novio:
—Tú, Toro Bravo, escalarás hasta la cima del Trueno y capturarás el águila más fuerte que veas. Deberás traerla viva ante mí el mismo día que he citado a Nube Azul.
El día convenido, los jóvenes se presentaron con dos preciosas aves. El anciano les ordenó:
—Ahora, atadlas entre sí por las patas y lanzadlas a volar.
El halcón y el águila sólo lograron revolcarse por el suelo y acabaron a picotazos. Después de dejarlas en libertad, el hechicero les explicó:
—Vosotros sois como un águila y un halcón; si os atáis uno al otro acabaréis haciéndoos daño. Si queréis que el amor perdure debéis aprender a volar juntos… pero jamás atados.
domingo, 8 de junio de 2014
La felicidad
—No podemos hacerlos idénticos a nosotros, porque si tienen nuestra inteligencia y fuerza, ¿en qué se diferenciarían los humanos de los dioses? Tenemos que privarles de algo.
Tras cavilar un buen rato, uno de ellos dijo:
—Vamos a quitarles la felicidad, aunque no sé bien dónde la esconderemos.
El primero en hablar propuso que ocultasen la felicidad en el monte más alto del mundo. Pero uno de sus colegas le advirtió:
—No, recordemos que les dotamos de fuerza y, tal vez, alguien podría ascender a la cumbre y descubrirla.
Otro de los dioses pensó que el mejor lugar para poner fuera del alcance de los humanos la felicidad sería el fondo del mar. Sin embargo, pronto hubo quien temió que no sería seguro, pues los hombres, con su inteligencia, podrían llegar también allí.
Tras un largo silencio, unos de los dioses creyó tener la solución. Ante el asombro de todos los presentes, dijo:
—La esconderemos dentro de ellos, estarán tan ocupados buscándola fuera que no la encontrarán.
Y así ha sido, el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la lleva consigo.
San Isidro Labrador
San Isidro Labrador fue un humilde trabajador del campo,
nacido en Madrid en torno al año 1082, quien se convirtió en el patrón de la
ciudad de Madrid y de los agricultores.
Sus padres eran unos campesinos sumamente pobres que ni
siquiera pudieron enviar a su hijo a la escuela. Pero en casa le transmitieron
valores éticos morales y le enseñaron a amar a Dios. Isidro fue creciendo en fe
y virtudes de caridad hacia el prójimo y un enorme aprecio por la oración y por
la Santa Misa y la Comunión.
Huérfano y solo en el mundo cuando llegó a la edad de diez
años Isidro se empleó como peón de campo, ayudando en la agricultura a Don Juan
de Vargas un dueño de una finca, cerca de Madrid. Allí pasó muchos años de su
existencia labrando las tierras, cultivando y cosechando.
sábado, 7 de junio de 2014
Mensaje urgente… por la Paz
viernes, 6 de junio de 2014
PENSAMIENTOS...Inicio
jueves, 5 de junio de 2014
Los nuevos inquilinos de Bruselas

martes, 3 de junio de 2014
El Rey cansado

lunes, 2 de junio de 2014
Feria del libro
