
Desde el corazón. Desde el sentimiento más hermoso. Desde el pensamiento más sincero, quiero agradecer aquello que no pedí y tengo: la amistad y la palabra de aliento… Me siento afortunada porque me aprecian y aprecio. Siento la vitalidad del universo, la fuerza y la armonía de los cuatro elementos que se manifiestan exultantes en las cuatro estaciones y me traen mensajes ocultos en la luz del cielo, en los colores del paisaje, en la música del atardecer, en el llanto de la niebla, en el crujir de las hojas, en los aromas del aire, en el silbido del viento… Mi espíritu se sosiega y se entrega al misterio.
La vida es como un viaje en tren… Un camino para aprender, convivir y amar. Un camino de rosas y espinas donde se nos presentan dificultades y oportunidades y todo nos ayuda a crecer. Son realmente situaciones que nos ponen a prueba y nos estimulan o nos abruman. Las vivencias van regadas de dudas y aciertos y con todo vamos forjando la experiencia y la sabiduría de la realidad que nos rodea.





