domingo, 15 de marzo de 2020

Las tres verdades

Sabías que siempre existen tres enfoques en cada historia:
Mi verdad, tu verdad y la verdad...
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es más fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer muchas más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias,
lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos,
únicamente podemos ser alguien que ama.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen más éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos,
para aliviar nuestro dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de Dios, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que a veces las personas que menos esperamos,
son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido,
y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de cada semana por los que no debemos de preocuparnos:
ayer y mañana.
Que el único momento valioso es ahora.
Que, aunque quiera mucho a la gente,
algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros,
sino competir con lo mejor de uno mismo.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que, si no controlo mi actitud, mi actitud me controlará a mí.
Que es más importante que me perdone a mí mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que al final de la vida me doy cuenta
que las únicas cosas que valieron la pena son:
Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos
y las experiencias que me dieron crecimiento personal.
Creo que es mucho mejor expresar los sentimientos
que guardarlos dentro de mí.
Y el día que me vaya daré cuenta de mis actos,
no de los falsos testimonios que tú has levantado sobre mí.

sábado, 14 de marzo de 2020

Reflexión de una mujer madura

Dicen que, a cierta edad, las mujeres nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina, y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años jóvenes. 

Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable, pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora; nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento de mi vida. 

Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas; descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas. 

Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. Y, a pesar de ello, quererme mucho. 

Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui en el pasado. Sonrío a la que soy Hoy. Me alegro del camino andado, y asumo mis contradicciones. 

Siento que debo saludar, a la joven que fui, con cariño, pero dejarla “a un lado”, porque ahora me estorba. Su mundo de ilusiones y fantasía ya no me interesa. 

¡Qué bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr tras los sueños! 

La vida es tan corta y el oficio de vivirla es tan difícil, que cuando uno comienza a aprenderlo, ya hay que morirse. 

El ser humano tarda mucho en madurar, ¿verdad? Tener-Retener... Las realidades más grandes y más bellas tanto más las tendrás cuanto menos las poseas y retengas. 

Si quieres tener el mar, contémplalo, y abre tus manos en sus aguas, y todo el mar estará en ellas. Porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías. 

Si quieres tener un amigo peregrino, déjalo marchar y lo tendrás… Porque si lo retienes para poseerlo, lo estarás perdiendo, y tendrás un prisionero. 

Si quieres tener el viento, extiende tus brazos, abre tus manos y todo el viento será tuyo, porque si quieres retenerlo, te quedarás sin nada. 

Si quieres tener a tu hijo, déjalo crecer, déjalo partir y que se aleje… Lo tendrás maduro a su regreso, porque si lo retienes poseído, lo pierdes para siempre. 

Si quieres tener el sol y gozar de su luz maravillosa, abre los ojos y contempla… Porque si los cierras para retener la luz que ya alcanzaste, te quedarás a oscuras. 

Si quieres vivir el gozo de Tener, libérate de la manía de poseer y retener. Goza de la mariposa que revolotea, goza del río que corre huidizo. 

Goza de la flor que se abre cara al cielo. Goza teniendo todo sin poseerlo y sin retenerlo. 

Sólo así gozarás de la vida, sabiendo que la tienes sin poseerla y dejándola correr sin retenerla.

jueves, 12 de marzo de 2020

Sobre el coronavirus


Sobre esta ‘plaga’ que nos azota circulan cientos de noticias ciertas y algunas falsas que alarman innecesariamente, porque ese es el fin, alarmar a la población. Ya bastante alarmante es la realidad como para que alguien se empeñe en sembrar más miedo. Necesitamos de sentido común para apaciguar los ánimos frente a un mal que se extiende sin control, y poner cada uno la parte de responsabilidad que nos toque para contener la propagación.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Por todas, por nosotras

Escribo por las mujeres que ríen sin que manifiesten que tienen miedo, que llevan su triste corazón destruido porque tristemente el mundo se les ha venido abajo. 
Escribo para que las valientes que lloran a escondidas mordiendo la almohada cada noche, porque sus palabras no son escuchadas, ni su llanto es comprendido. 
Por las que batallan con las exigencias de todos los días. 
Por esas que luchan por ser independientes, buenas madres, buenas esposas, buenas trabajadoras, y por verse bellas frente al espejo, todo al mismo tiempo. 
Por las que han dejado todo por ir detrás de un amor que al final termino en nada. 
Por las que renuncian a sus sueños por entregarse a los sueños de sus hijos o de sus parejas. 
Por las que desean no ser vistas como objetos inútiles y luchan por demostrar sus capacidades, pero el mundo les cierra las puertas. 
Por las que caminan erguidas en la calle, saludando con tranquilidad, cuando por dentro quisieran gritar que el mundo les duele. Que el mundo las mata. 
Escribo por las mujeres que nadie ve llorar, pero traen un río de llanto en el alma. 
Por las de vida perfecta, marido perfecto, hijos perfectos que no son más que pura fachada. 
Por las que están rotas y les falta alguien. 
Por las que se están muriendo, queriendo morirse, pero siguen levantándose todos los días a sonreír para los demás. 
Por las mujeres fuertes que tienen el alma rota y el espíritu quebrantado sin fuerzas. 
Por las que han perdido toda esperanza, por las que se sienten derrotadas sin poder decirlo. 
Por aquellas que vieron su vida pasar por la ventana. 
Y por todas ellas que atizaron el viejo tren que al final de todo las dejo abandonadas. 
Por las que quieren dejar de llorar, pero no pueden. 
Escribo por ellas, y escribo por mí, que escribo para no llorar...

martes, 10 de marzo de 2020

Margarita


La margarita es la flor más conocida por todos por su sencillez y su belleza. Su significado es la pura inocencia. Cabe destacar también que las margaritas blancas expresan un amor lleno de pureza. Están ligadas al amor debido a la tradición de deshojarla, pétalo a pétalo, con el clásico "me quiere, no me quiere". 

lunes, 9 de marzo de 2020

A veces...

A veces, queremos decir tantas cosas pero no las decimos…
A veces, se nos va el tiempo en discusiones sin sentido…
A veces, en vez de decir cuanto amas te la pasas diciendo tonterías…
A veces, pierdes a la persona que más amas por no tratar de entenderla…
A veces, es bueno decir te amo en vez de decir otras cosas…
A veces, es bueno pedir a Dios amarte más y que me entiendas mejor…
A veces, las mañanas no son como quisieras que fueran…
A veces, el sol no brilla como quisieras y tus días son grises…
A veces, la luna no las ves y tus noches son oscuras…
A veces, hay que tener paciencia con la persona que dices que amas…
A veces, nos ciega la ira y ofendemos sin querer a quien más amamos…
A veces, es bueno pedir perdón si sabes que has ofendido…
A veces, es bueno dar gracias a Dios por tenerte…
A veces, es bueno decirle a un amigo-hermano cuanto lo extrañas…
A veces, es bueno ver los defectos tuyos antes que los ajenos.
Por eso yo hoy te digo:
Que me perdones por todos esos momentos que no disfrute de ti,
por andar en discusiones tontas.
Quizá olvidaremos, pues hay que olvidar y perdonar.
Que hoy el sol está alumbrando este día más que nunca.
Que mi noche es clara, porque la luna esta dándome su luz.
¿Por qué si la vida es tan corta
nos la pasamos buscando pleito con todos los que nos rodean?
¿Por qué no disfrutar de los buenos momentos
que nos recargan de esa energía que necesitas,
para luchar en la vida por lo que quieres?
¿Por qué no sonreírle a la vida?
¿Por qué no rodearnos de amor, así la vida sería de otro color,
y las penas son menos y los dolores se curan más rápido?
Por eso hoy le abriré mis brazos a un hermano-amigo, sin ver sus defectos.
A veces, lo más bueno de la vida no es lo más bello: es lo que se ama.
A veces, es bueno decir estas palabras.
Hoy es un día que quiero decirte esas palabras:
Libérate de rencores, entierra las mentiras
y abrázate al amor, porque en el amor
está la paz que necesitas y el encanto de vivir...
¡Ayúdanos, Señor, a perdonar a los demás y a nosotros mismos!

domingo, 8 de marzo de 2020

Ámela

Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse. El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:
Ámela. 
Luego se mantuvo callado. 
Pero es que ya no siento nada por ella. 
Ámela, — repuso el sabio. 
Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio el sabio agregó lo siguiente: 
Amar es una decisión, no un sentimiento, amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería: arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Este preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia. Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, respétela, dele afecto y ternura, admírela y compréndala. Eso es todo ¡ámela! 

sábado, 7 de marzo de 2020

Besar ayuda...


Sí, eso han descubierto, que besar ayuda a mitigar el dolor y refuerza el sistema inmunitario, además de liberar endorfinas y hormonas como la dopamina y la oxitocina, ligadas al cariño y la ternura. La psicóloga de Hospital Quirón Valencia, la doctora Marina Sangonzalo, ha señalado que el beso es el gesto de cariño más utilizado entre las personas, "aunque no es exclusivo de los humanos. En la cadena filogenética encontramos desde chimpancés y elefantes que se besan, hasta pájaros que rozan sus picos. Besar es un poderoso mecanismo de adaptación, pero además de ayudarnos a sobrevivir como especie, el roce de los labios con la piel o con los de otra persona provoca una reacción en cadena". 

miércoles, 4 de marzo de 2020

Rodéate de buena gente


Camina con los soñadores, los creyentes, los valientes, los alegres, los planificadores, los hacedores, las personas exitosas con la cabeza en las nubes y los pies en el suelo. Wilfred Peterson. 

Rodéate de gente que te quiere, gente sincera, leales, honestas… Es muy importante rodearse de personas de las que puedas aprender. Sabemos que las buenas relaciones entre familiares y amigos es lo que hace feliz a las personas, y ese bienestar ayuda a evitar el deterioro mental y físico. En el estudio de las relaciones se analiza como predictor de una vida larga y feliz, más allá de genes o clase social. Para andar el camino de la vida, permítete solamente personas que te quieran, apoyen y acompañen. Los enemigos y los envidiosos déjalos para otra vida, es decir para nunca jamás. 

domingo, 1 de marzo de 2020

El cirujano

El cirujano que encontró a Jesús en el corazón de un niño… 
En un consultorio, le explicaba el cirujano a un niño: 
Mañana en la mañana abriré tu corazón para curarlo. 
Y el niño interrumpió: 
¿Usted encontrará a Jesús allí? 
El cirujano se quedó mirándole y continuó: 
Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo. 
— Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí? —, volvió a interrumpir el niño. 
El cirujano se volvió hacia los padres, quienes sentados tranquilamente escuchaban con atención al doctor:
 — Cuando hayamos abierto podremos ver el daño que afecta al corazón y decidiremos qué debemos hacer para que el funcionamiento vuelva a su normalidad. 
Pero el niño insistía en preguntar: 
¿Usted encontrará a Jesús en mi corazón? La Biblia bien claro dice que Él vive allí. Las alabanzas todas dicen que Él vive allí… ¡Entonces usted lo encontrará en mi corazón! 
El cirujano pensó que era suficiente y le explicó: 
Te diré que encontraré en tu corazón… Encontraré músculo dañado, baja respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en las paredes y vasos. Y aparte me daré cuenta si te podemos ayudar o no. 
El niño seguía con su interrogatorio: 
Pero ¿encontrará a Jesús en mi corazón? Es su hogar, Él vive allí, siempre está conmigo.
El cirujano sin saber qué contestar y no tolerando las insistencias del niño, salió y se sentó en su despacho y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: 
"Aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable. 
Terapia: analgésicos y reposo absoluto. 
Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: muerte dentro del primer año". 
Entonces detuvo la grabadora. Pero, teniendo algo más que decir preguntaba en voz alta: 
"¿Por qué, Señor? ¿Por qué hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, Tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué?".
De pronto, Dios, nuestro Señor le contestó: 
"El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño: él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con él en mi reino, juntos conocerán la paz y la armonía, y mi rebaño sagrado continuará creciendo". 
El cirujano empezó a llorar, pero sintió aún más rencor porque no entendía las razones. Y replicó: 
"Tú creaste a este muchacho y también su corazón ¿Para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses?". 
El Señor le respondió: 
"Porque es tiempo de que regrese a su rebaño, su tarea en la tierra ya la cumplió. Mira, hace unos años envié una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su Creador. Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo". 
El cirujano lloró y lloró inconsolablemente. Días después, luego de la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño; mientras que sus padres lo hicieron frente al médico. El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó: 
¿Abrió mi corazón? 
—Sí, — dijo el cirujano. 
¿Qué encontró? —preguntó el niño. 
Tenías razón, ¡encontré allí a Jesús!