Llegar a Ti acompañado...
Cuando sentí angustia; Tú me aliviaste.
Cuando sentí dolor; Tú me curaste.
Cuando tuve una desilusión; Tú me abrazaste y me amaste.
Cuando me he peleado con alguien; Tú me ayudaste a
reflexionar.
Cuando desaprobé un final; Tú me animaste.
Cuando necesité hablar; Tú me escuchaste.
Cuando solo podía llorar; Tú pusiste tu mano en mi hombro.
Cuando necesité silencio; Tú me entendiste.
Cuando te llamé; Tú me atendiste.
Cuando me alejé; Tú me buscaste.
Cuando te necesité; Tú estuviste a mi lado.
Infinitos son los momentos en los que me sentí paralizada por las circunstancias, momentos en los que solo veía impedimentos para continuar... Pero en esas ocasiones pude encontrarte, no me dejaste, me perdonaste y me sanaste. Me animaste a levantarme y a seguir confiando y sabiendo que no me faltarían las fuerzas para lograrlo.
¡Gracias Señor!
Fotografía: Internet

No hay comentarios :
Publicar un comentario