«Mujer, la esencia que da vida y forma al mundo: Hoy escribo para honrar a la mujer. No como un símbolo abstracto, ni como una figura idealizada, sino como la esencia misma de la vida, la fuerza creadora que da forma a nuestro mundo y el faro que ilumina el camino de la humanidad. La mujer no es un personaje secundario en la historia; es la historia misma. Es el hilo que teje el pasado, el presente y el futuro. Es la voz que susurra en los momentos de silencio y la que grita en los instantes de injusticia.
La mujer es la tierra que nos sostiene, el agua que nos
purifica, el fuego que nos transforma y el aire que nos da aliento. En su ser,
encontramos el equilibrio perfecto entre la fuerza y la delicadeza, entre la
razón y la intuición, entre el amor y la resistencia. Ella es la que, con sus
manos, construye hogares y puentes; con su mente, forja ideas revolucionarias;
y con su corazón, transforma realidades.
Desde el principio de los tiempos, la mujer ha sido la
guardiana de los secretos más profundos de la existencia. En su vientre, se
gestan los sueños de la humanidad; en sus palabras, se esconden las verdades
que nos guían; en sus acciones, se revela la capacidad infinita de crear, de
sanar, de transformar. Ella es la que, con su sensibilidad, percibe lo que
otros no ven, y con su fortaleza, enfrenta lo que otros no se atreven.
Pienso en mujeres como Marie Curie, quien desafió las
barreras de su tiempo para revolucionar la ciencia; en Frida Kahlo, que
convirtió su dolor en arte universal; en Malala Yousafzai, que alzó su voz por
el derecho a la educación; en las madres que crían con amor, en las maestras que
inspiran, en las líderes que guían con sabiduría. Cada una, desde su
singularidad, ha dejado una huella imborrable en el mundo.
La mujer es la que, en medio de la adversidad, se levanta con
dignidad. Es la que, en la oscuridad, enciende una luz. Es la que, en el caos,
teje armonía. Ella es la madre que nutre, la hija que aprende, la hermana que
acompaña, la amiga que escucha, la compañera que inspira. Es la guerrera que
lucha, la sabia que enseña, la artista que crea, la líder que guía.
Pero no nos equivoquemos: la mujer no necesita ser elevada a
un pedestal, porque su grandeza no necesita de adornos. Su poder reside en su
autenticidad, en su capacidad de ser, simplemente, ella misma. En su
diversidad, en su pluralidad, en su infinita capacidad de reinventarse, la
mujer nos recuerda que la verdadera fuerza no está en la dominación, sino en la
creación; no en la imposición, sino en la compasión; no en el ruido, sino en la
quietud que todo lo transforma.
Hoy rendimos homenaje a la mujer no solo por lo que hace,
sino por lo que es. Porque en su esencia, encontramos el reflejo de lo más
noble y puro de la humanidad. Porque en su mirada, vemos el futuro que queremos
construir. Porque en su voz, escuchamos el eco de la esperanza.
Sin embargo, no podemos olvidar los desafíos que aún
enfrentan millones de mujeres en el mundo: la desigualdad, la violencia de
género, la falta de oportunidades. Honrar a la mujer también implica reconocer
estas luchas y trabajar juntos para construir un mundo donde todas puedan vivir
con dignidad, libertad y plenitud.
A todas las mujeres, las que están aquí y las que no, las que
conocemos y las que no, las que han dejado huella y las que están por hacerlo:
este homenaje es para todas. Porque sin la mujer, el mundo sería un lugar frío,
vacío, incompleto. Porque con ustedes, el universo cobra sentido, la vida
florece y el amor se hace eterno.
Gracias, mujeres, por ser el corazón que late en el centro de
todo. Por ser la luz que nos guía, la fuerza que nos sostiene y el alma que nos
recuerda que, en la unión de nuestras diferencias, está la verdadera belleza de
la existencia.
Honor a la mujer, hoy y siempre, porque en su lucha y en su amor está la semilla de un mundo mejor».
Si el hombre supiera el valor que tiene la mujer, andaría en cuatro patas en su búsqueda: Elkin Franz quintero Cuellar.
Este hermoso artículo es de Elkin Franz quintero Cuellar, publicado el 06.03.2025: Elkin hace un canto a la mujer, habla de la mujer con admiración y respeto, la define con ternura y valora todo lo que aporta al mundo, como parte que comparte vida y esfuerzo para que la sociedad sea cada día más humana y mejor.
Fotografía: Fundación Hospitalaria

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