sábado, 13 de diciembre de 2025

Saber apreciar...

 


Felicidad es saber apreciar las cosas sencillas de la vida. La felicidad es más que un sentimiento hermoso o un dibujo de una cara sonriente. Es el sentimiento que indica que realmente estás disfrutando de la vida y que deseas aprovechar esta vida al máximo. La felicidad es el "condimento secreto" que nos puede ayudar a desarrollarnos plenamente.

La felicidad no se mide por el dinero que tenemos o dejamos de tener: sino por aquellas cosas sencillas que no cambiaríamos ni por todo el dinero del mundo. Las cosas sencillas de la vida son como esas estrellas que relucen en las noches despejadas. Siempre están ahí, rodeándonos, ofreciéndonos su magia sutil; sin embargo, no todos los días nos detenemos a mirarlas ni recordamos que existen, dice la psicóloga Valeria Sabater.

Solo cuando nos faltan, solo cuando la vida nos da un pequeño o gran revés apreciamos lo que de verdad edifica nuestro corazón. Lo que constituye cada una de esas cuerdas internas que dan música y sentido a nuestra existencia. Las cosas sencillas, amables y discretas forman día a día la orilla de nuestra vida, ahí donde yacer en los días de tormenta y donde todas nuestras alegrías cobran sentido.

La magia de lo simple. Hay quien suele decir que cuanto más sencilla sea nuestra forma de existencia, menos preocupaciones tendremos y menos errores cometeremos. Ahora bien, cada cual es libre de complicarse la vida tanto como desee. Todos tenemos derecho a asumir riesgos, proyectar sueños y a tener un círculo social tan amplio y variado como queramos, aunque no toda relación es conveniente.

“La felicidad es interior, no exterior, por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos”. Pablo Neruda.

Lo principal, la clave de todo no está en llevar una vida sencilla, que también sino en ser sencillos de pensamiento y saber qué es lo importante. Qué es lo que de verdad hace feliz a nuestro corazón y qué nos identifica. A partir de ahí, todos nosotros somos libres de edificar nuestro micro-universo particular. En nuestra forma de ser, nuestros valores, son nuestro baluarte.

Las cosas sencillas son las cosas más grandes de la vida. Hay un dato que nos llama la atención, Google publicó cuáles son las búsquedas más comunes entre los usuarios. Entre ellas, la que casi siempre es tendencia es una en concreto: “¿cómo ser feliz?”. La felicidad está en nuestro interior, es estar libres de envidias y maldad, es vivir y dejar vivir. Ser feliz es cerrar los ojos y no desear nada más, y para ello, basta con que dejemos de medir la felicidad por el dinero que tenemos o dejamos de tener: sino por aquellas cosas sencillas que no cambiaríamos ni por todo el dinero del mundo.

Todos nosotros tenemos más de una cosa que jamás cambiaríamos ni por la más increíble de las riquezas. La vida de tus hijos, tu familia y toda persona que quieres y te quieren; conversar con los seres queridos, leer, escribir, buscar espacios de silencio para encontrarte contigo mismo, contemplar la naturaleza, en definitiva, sentir la vida que te rodea, siendo corresponsables y generosos. Porque lo que nos dan y lo que les ofrecemos es un intercambio de afectos que no tiene precio.

Ahora bien, el problema de todo ello es que la vida, en ocasiones, no es nada fácil. Por ejemplo, sabes que lo más importante para ti son tus hijos, pero debes cumplir largas jornadas de trabajo que te impiden estar con ellos todo el tiempo que desearías, y luego crecen y cada cual elige su camino.

Sin duda, nos gustaría que todo fuera más fácil, y de ahí, que en ocasiones nos sintamos perdidos ante tantas presiones, tantas obligaciones que día a día, nos alejan de lo que de verdad es esencial. Por ello, sería interesante pensar unos instantes en estos aspectos. 

Al hacer balance del año que termina y hacer propósitos para el nuevo año que comienza, estaría bien que relativicemos las prioridades y las necesidades, para que nuestra vida sea más gratificante y provechosa. 

“Yo estoy feliz con la vida. No porque sea perfecta, hay lágrimas y alegrías, sino porque estoy agradecida por todo lo que Dios me ha dado”.


Fotografía: Internet


 

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