
Termina un año «horribili» con más pena que gloria y la culpa la tiene la crisis… ¿Qué crisis? Si las penurias y necesidades sólo la sufren y padecen los de siempre, la clase media y los más pobres. Los ricos siguen siendo ricos y los políticos… Los políticos sin bajarse su millonario sueldo y se lo estamos pagando, mes a mes, sin fallar. ¿Qué crisis? Quizás sí, este año lo terminamos con una crisis y es una crisis profunda. La crisis de valores crece a pasos agigantados y, más tarde o más temprano pasará factura.