No dejes que nadie te quite la paz y el gozo que el amor de Dios te da… "La transformación de la sociedad, de la educación, de la cultura y de las instituciones comienza siempre por el corazón de cada persona; para que el amor de Dios reine en el mundo se requieren corazones generosos que, dejándose amar por Él, le ofrezcan libremente una respuesta de amor. Por eso, la gracia de la conversión, es dejarse transformar en el encuentro con Cristo vivo, para experimentar cómo su amor es capaz de sacarnos del pecado y conducirnos a la verdadera libertad".
Colosenses 3:14-15: “Y sobre todo, vístanse de amor, que
es lo que permite vivir en perfecta armonía. Que la paz de Dios reine en sus
corazones, porque ese es su deber como miembros del cuerpo de Cristo. Y sean
agradecidos”.
Y es que vivimos en un mundo en el que cada vez hay más
desapego ante lo espiritual, en el que cada vez creemos menos en eso de poder
llegar a ‘amarnos y respetarnos’ y en el que cada vez más, se impone el individualismo y se cree que todo lo placentero, vale la pena: Hoy yo tengo que decir, que me
siento dichosa de haber crecido en una familia cristiana y poder celebrar el
hecho de haber sido bendecida para ser testigo de uno de los amores más generosos, que te comprometen cada mañana ante Dios, a pesar de todo
lo que pueda pasar.
Es un anhelo que sigue presente en millones de corazones:
vivir en una familia donde reine el amor. Y¿cómo lograrlo? de un modo muy sencillo:
si comprendemos que Dios es Amor, es Trinidad, es Donación mutua, entonces
acoger a Dios en la propia familia es una gracia que permite vivir a fondo el amor.
Una familia que deja a Dios entrar en los corazones sabe
rezar. La oración une, da esperanza, consuela en los sufrimientos, anima al
trabajo. Una familia que vive junto al Hijo de Dios hecho Hombre acepta el gran
regalo de la Redención, se deja perdonar y aprende a perdonar.
Una familia que puede llamar "Padre" a Dios experimenta una alegría inmensa ante la llegada de cada hijo, y enseña a los hijos a amar agradecidamente a sus padres. La familia en la que por el bautismo han sellado un compromiso, cada uno se deja iluminar por el Espíritu Santo, y entra así en la misma vida de la Trinidad.
Es maravilloso dejar que Dios sea el centro de una familia. No se arreglarán todos los problemas, porque la vida está llena de pruebas, pero habrá un modo diferente de afrontar cada asunto: con amor. Por eso, lo más grande, lo más serio, lo más hermoso que pueden hacer los padres, los hijos, los hermanos, los esposos, los demás parientes, los amigos, es recibir a Dios en sus corazones y entre las paredes del hogar.
Cada día es una nueva oportunidad para dejar que Dios entre
en casa. La familia, así, recibirá un consuelo incomparable, y tendrá unos
recursos insospechados para crecer en el amor y para abrirse a los demás.
Que Dios viva en la propia familia es, en definitiva, uno de los modos más hermosos de acoger el Evangelio, y de entrar en la gran acción de gracias de quien ha recibido la bendición de la Trinidad. "Por eso doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra, para que os conceda, según la riqueza de su gloria, que seáis fortalecidos por la acción de su Espíritu, para que tu alma se refleje en las acciones del hombre".
Sobre el amor, Rafael Narbona, dice: “El amor no es un afecto más, sino lo que da sentido y trascendencia a la vida”. Rafael Narbona, profesor de filosofía, ha compartido una de las reflexiones más importantes del momento tras escribir su nueva obra ‘Elogio del amor’. El crítico literario que ha afrontado momentos complicados mientras se dedicaba a su nuevo libro ha explicado cómo se siente ahora y ha compartido algunas de sus conclusiones más trascendentales sobre el amor. Narbona ha vuelto a reflexionar sobre la importancia de la felicidad y el amor en la vida tras acompañar a su mujer en su batalla contra el cáncer. Ha sido en una entrevista con ‘El Cultural’ donde el filósofo y escritor se ha abierto en canal para expresar sus sentimientos y sus conclusiones tras escribir su última obra. El amor como herramienta para ser felices en la vida es mucho más poderosa de lo que creemos. De hecho, no es un mero sentimiento.
Así lo ha confirmado el filósofo tras meditar e investigar sobre este importante asunto. “El amor no es un afecto más, sino lo que da sentido y trascendencia a la vida”. Rafael solo tiene palabras para elogiar a este común sentimiento. “El amor es el bálsamo que alivia todas nuestras heridas”, asegura. Es una herramienta de lo más poderosa, sobre todo en momentos complicados como lidiar contra un duelo o una enfermedad. “Gracias a él, podemos soportar los peores cataclismos y afrontar el futuro con esperanza. Amar no es solo ilusionarse”.
“Fundamentalmente, es adquirir un compromiso y compartir un
proyecto de vida. En el caso de los hijos, amar es ayudar a crecer y madurar, y en el de los padres, acompañar, especialmente al final del ciclo vital”, cuenta
el experto en el citado medio. Tal y como ha desvelado el filósofo, su
experiencia de acompañamiento junto a su mujer fue uno de los motivos que lo llevó
a experimentar las distintas formas de amar. La realidad es que no existe una
sola forma de amor.
Ya advirtió Erich Fromm: “Cuando se habla de amor, se piensa solo en el amor a la
pareja, pero, los objetos del amor son casi
infinitos”. El amor existe más allá del entorno cercano y es un
sentimiento que muchos experimentan en muchas situaciones de la vida. Aun así,
el filósofo ha aprovechado su entrevista para reflexionar sobre los tipos de
amor más frecuentes.
“Entre los principales, cabe mencionar el amor a los hijos, a
los padres, a la familia, a los amigos, a los animales, a la naturaleza, a la
belleza, a Dios e incluso el paradójico amor a los enemigos”, señala. En su
caso, tanto su mujer como él carece de lazos familiares, pero esto no ha sido
un impedimento para poder amar y ser amados. “Hemos podido contar con los
amigos y, aunque ya lo sabíamos, el apoyo que hemos recibido de ellos ha
corroborado la importancia que siempre hemos atribuido a los vínculos y los
afectos”, confirmaba.
Otras formas de amar, según el filósofo Rafael Narbona; más
allá del amor de la familia, los amigos o la pareja, existen otras formas de
amar: “Leer es un acto de amor. Puede decirse lo mismo de contemplar un
cuadro o de la experiencia de sumergirse en una buena película o un buen
concierto. El amor es una forma de comunicación y una manera de vivificar lo
que se encuentra dormido u olvidado. Al leer un poema de San Juan de la Cruz o
Rilke, advertimos que el ser humano no es nada sin el otro”, explica.
Las palabras de Narbona son de lo más sensatas. “El amor
es el puente que nos acerca a los demás y nos saca de nuestro aislamiento. Solo
vivimos al amar, es decir, al crear vínculos”, añade. También ha querido
reflexionar sobre el poder del optimismo, otro de los asuntos del momento. “Me
parece mucho más inteligente que el pesimismo. Se ha especulado mucho sobre
cómo sería el infierno, en caso de que exista. Yo creo que el infierno se llama
desesperanza. No imagino nada más aterrador”, reflexiona.
Está claro que el optimismo, el amor y la felicidad son asuntos de lo más relevantes en la actualidad. La preocupación y la búsqueda sobre ellos no deja de aumentar. Ojalá reine el amor en todos los corazones, en todos los hogares: porque en las familias falta amor, la sociedad carece de amor y el mundo se está muriendo... Porque un corazón sin amor es un corazón muerto.
"Amar es encontrar en la felicidad del otro, la propia felicidad": Sigmund Freud.
Fotografía: Internet

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