“Las almas de todos los hombres son inmortales, pero las almas de los justos son inmortales y divinas”. Sócrates.
Santos de ayer y hoy... Hoy "Día de Todos los Santos" nos alegramos de saber que tenemos en el cielo Santos de nuestra familia. Santos ancestrales y Santos que convivieron con nosotros, aunque, tenemos que reconocer, que cuando los que conviven con nosotros se van, el dolor nos desgarra el alma, y durante nuestra vida, sufrimos irremediablemente, el desgarro de la muerte.
En la vida y en la muerte, para bien o para mal, la influencia de nuestros antepasados tienen mucho que decir, porque su influencia marca nuestra existencia. Por eso, conocer la vida de nuestros antepasados nos ayuda a comprender nuestra identidad, aprender de sus experiencias y corregir defectos para fortalecer los lazos familiares y poder sentirnos orgullosos de nuestra consanguineidad.
La historia de nuestros antepasados nos permite entender
quiénes somos y de dónde venimos, ya que nuestra identidad no solo se forma por
nuestra personalidad individual, sino también por la herencia genética, herencia de valores culturales y tradiciones, formas de ser y actuar reflejan influencias de generaciones anteriores.
