
Al inicio de la democracia, ¿quién pensaba que los partidos políticos se iban a convertir en la mayor preocupación de los españoles? Treinta años después, los partidos políticos son un gran problema porque la política ha servido para crear unos privilegios abusivos donde los dineros públicos sirven para servirse sin límites. El antojo caprichoso se asienta con total impunidad: los políticos campan a sus anchas sin que haya ley que le pida rendir cuentas de todo lo que trincan o dilapidan… Hace unos días encontré este interesante artículo en internet, donde explican con todo tipo de detalle lo que cuesta todo el tinglado de la casta política, dice así: