
Zapatero tuvo un sueño y lo hizo realidad… Soñó con un país donde no existieran desigualdades, que los hombres: varones y mujeres, fueran todos “hombres”, que el sexo no fuera motivo de discriminación y para demostrarlo, como de un desvarío, en un abrir y cerrar de ojos (las leyes se hacen a caprichos), creó leyes para pisotear valores. Soñó con un ministerio de «igual-dá» y puso al frente a una joven sin experiencia en nada para que no actuara influenciada por la sabiduría de la vida.